Cita Diaria con La Viña Mayo 14
Gustosamente ponemos a un lado las ambiciones personales cuando éstas pueden perjudicar a AA. Humildemente confesamos que no somos sino “una pequeña parte de una gran totalidad”.
Gustosamente ponemos a un lado las ambiciones personales cuando éstas pueden perjudicar a AA. Humildemente confesamos que no somos sino “una pequeña parte de una gran totalidad”.
El día que mi Poder Superior me lleve a su lado recibirá a un alcohólico, no a un alcoholizado.
El resentimiento lleno de orgullo es el preludio más certero para un borracho, según lo que AA con sus siglos de sobriedad colectiva acumulada me intentaba enseñar.
Cuando terminó la reunión con el padrenuestro, sin duda alguna un ejercicio religioso para mí, mi ansiedad se convirtió en desesperación. Al sentir esto, mi compañero me dijo que yo podía usar al grupo como mi Poder Superior. Estas palabras me dieron la esperanza de que había una manera de salir de mi sufrimiento.
Alcohólicos Anónimos es la solución perfecta para nuestro egoísmo. Este programa nos da un propósito y una visión de algo mucho más grande que el propio ser. Trabajamos con otras personas a diario. Nos obligan a involucrarnos en los problemas de los principiantes. Como resultado, en comparación, nuestros propios problemas solo palidecen de forma natural.
¡Qué miserable era mi vida cuando veía el mundo a través de mis propios ojos! No podía acercarme a otras personas y ellas no podían alcanzarme. La maravillosa experiencia de la paz mental me eludía hasta que descubrí el programa de Alcohólicos Anónimos.
He descubierto que no puedo ser liberada de mi obstinación desbocada si no incluyo a Dios en mi vida al despertar. Hoy quiero el poder de Dios en mi vida porque hay muchísimo que hacer. Estoy cansada de insistir en que puedo hacerlo sola sin la ayuda de Dios, como si fuera una niña de cuatro años en rebeldía con mis padres.
“Mi historia con la bebida tenía por objeto escaparme. Podía hacer las valijas y desaparecer en un instante. Ahora ... me arriesgo a estar presente, a llegar y ver qué pasa”.
“El Dios que conozco hoy ... es una presencia en la que me encuentro conmigo mismo, tal y como soy”.
“AA no nos enseña cómo lidiar con la bebida; nos enseña cómo lidiar con la sobriedad”.
“Cuando nosotros, los AA, miramos hacia el futuro, siempre tenemos que preguntarnos si el espíritu que ahora nos une en nuestra causa común siempre será más fuerte que aquellos deseos y ambiciones personales que tienden a desunirnos.… Nadie se ve forzado a tragar los Doce Pasos de nuestro programa de AA. Ninguna autoridad humana los hace cumplir. No obstante, nos unen y unidos los seguimos, porque la verdad que contienen nos ha salvado la vida, y nos ha abierto una puerta hacia un nuevo mundo”.
“Toda agitación se origina en un profundo sentimiento que nos carcome y nos dice que debemos ser distintos de lo que somos. Si lográsemos aceptar por completo quiénes y cómo somos (cambiando cada instante), nos moveríamos en la silenciosa inmensidad del ahora”.
“Hace un tiempo, un orador dijo que no servía admitir que uno era alcohólico si, a pesar de la afirmación, no se comprendía qué significa, en verdad, ser alcohólico. .... Dijo que no servía admitirlo incluso comprendiendo perfectamente qué significa, salvo que uno aceptase, sin resentimiento, el hecho de ser alcohólico”.
“Me llevó dos años aprender que la razón por la que no lograba avanzar era que siempre estaba demasiado apurado”.
“Tiene que haber algo por lo que estar agradecido si tan solo estoy dispuesto a cambiar mi actitud y encontrarlo”.
