Cita Diaria con La Viña Marzo 18
“La culpabilidad o la rebeldía excesivas conducen a la pobreza espiritual”.
“La culpabilidad o la rebeldía excesivas conducen a la pobreza espiritual”.
“A medida que me voy conociendo comprendo la seriedad de la palabra ‘resentimiento’. Para mí, es volver a sentir cualquier cosa, situación, emoción, sentimiento, etc., que ha sucedido en mi vida, ya sea en el pasado o en las veinticuatro horas de hoy”.
“La verdadera respuesta tiene que ser el fruto de nuestras discusiones, nuestras diferencias de opinión, nuestras experiencias cotidianas, y nuestro consentimiento general”.
Gracias a nuestro programa puedo apreciar cada minuto de mi vida; puedo apreciar las cosas simples; puedo apreciar lo cotidiano”.
La expresión ‘Poder Superior’ me pareció un poco tonta. ¿Quién era el Poder Superior? ¿Dios? Los cofundadores del grupo notaron mi escepticismo. Me dijeron que no era el concepto del Dios castigador, sentencioso o impositivo, sino un concepto nuevo, pero a la vez antiguo, una fuerza que rebosaba cualquier definición de la que yo tuviera memoria, porque no se le definía con palabras, sino en la acción”.
“Independientemente de las justificaciones que puedan existir para el empleo de palabras y frases vulgares al hablar, lo cierto es que el llamado que me hace el programa de AA, mediante la práctica de los Doce Pasos, es al cambio”.
¿Acaso nosotros, también, no conocemos una nueva libertad una vez que rompemos el cascarón del miedo, de las ideas fijas, del prejuicio y del orgullo?
En ocasiones, el único lugar en el planeta que todo tiene sentido para mi es en una reunión de Alcohólicos Anónimos.
“Humildemente” era una palabra que jamás había comprendido por completo. Hoy significa “en proporción”, una relación honesta entre mi compañero y yo, y entre Dios y yo. Al mismo tiempo que yo misma luchaba por lograr tener humildad, era alentador ver que mi esposo crecía en humildad.
Después de unos diez años de tratar de labrar este sello de amor y las propiedades egorreductoras de los Pasos y Tradiciones de A.A., en la vida de nuestra Sociedad, los tremendos temores por la supervivencia de A.A. sencillamente se desvanecieron.
Gradualmente, llegué a creer que “Dios” y “bueno” eran sinónimos y que se encontraban en cada uno de nosotros.
Sí sugerimos, pero nunca castigamos. El cumplir o no cumplir con cualquier principio de AA es asunto que corresponde a la conciencia del individuo; él es el juez de su propia conducta. Seguimos al pie de la letra las antiguas palabras “no juzgarás”.
Solo a través de la experiencia aprendí que la sencillez es la mejor manera de transmitir cualquier mensaje.
La estabilidad que logré se originó en mis esfuerzos para dar, no en mis exigencias de que se me diera.
Hoy mi vida ha dado un giro de 180 grados en todos los sentidos. Hoy soy feliz, a pesar de los pesares. He aprendido a conocerme a mí misma. Hoy por primera vez en mis años sé lo que es tener “paz interior”. Hoy disfruto cada una de las 24 horas que mi Poder Superior me ofrece todos los días. Hoy vivo para dar y me siento bien. Ya no sufro como antes, ni mis seres queridos tampoco.
