Cita Diaria con La Viña Octubre 10
Soy un belga de lengua francesa. En 1993, por mi manera exagerada de beber, vi la muerte muy cerca. Después de una cura de desintoxicación, me hice miembro de Alcohólicos Anónimos. ¡Fue lo mejor que me ha pasado en la vida! Aprendí también que sin servir al movimiento no soy nada. Tengo la suerte que mi casa está muy cerca de la oficina central de nuestra área. Voy semanalmente para contestar el teléfono y el correo. Así es como tuve la suerte de descubrir en el buzón de la oficina un sobre que venía de los Estados Unidos donde encontré La Viña. La leí vorazmente y ahora estoy suscrito. Estoy feliz porque ahora puedo comunicarme en español con otros alcohólicos del extranjero.
