Cita Diaria con La Viña 1 de Septiembre
“La alternativa que tenemos es la de seguir desarrollándonos o decaer. Para nosotros, el ‘status quo’ sólo vale para el día de hoy, nunca para mañana. Tenemos que cambiar; no podemos quedarnos quietos”.
“La alternativa que tenemos es la de seguir desarrollándonos o decaer. Para nosotros, el ‘status quo’ sólo vale para el día de hoy, nunca para mañana. Tenemos que cambiar; no podemos quedarnos quietos”.
“Para alcanzar el crecimiento espiritual y la serenidad, debemos ataviar nuestra mente cada mañana con el mismo cuidado que le dedicamos a nuestro cuerpo. Sólo entonces podrá el presente desembocar en el glorioso mañana que ansiábamos ayer”.
“Trabajar el Noveno Paso me liberó de mis miedos sobre el pasado y me otorgó más energía para dedicarle a cada día de mi vida actual las veinticuatro horas”.
“Pasé años buscando cosas para enajenarme, diferenciarme, hacerme especial o único, mejor o peor. Los Pasos me enseñaron a centrarme en lo positivo: en las similitudes, no en las diferencias”.
“Sigamos haciendo nuestro inventario como Comunidad, intentando descubrir nuestros defectos y confesándolos sin reserva. Dediquémonos a remediar todas las relaciones defectuosas que puedan existir, ya sean internas o externas”.
“William Duncan Silkworth, nos facilitó los instrumentos para desinflar el ego alcohólico más resistente, aquellas demoledoras frases con las que describía nuestra enfermedad: la obsesión mental que nos obliga a beber y la alergia corporal que nos condena a la locura o a la muerte. Sin estas indispensables consignas, AA no podría haber funcionado nunca”.
En ocasiones, aún me sorprendo diciendo cosas como: “¿Por qué me está pasando esto a mí?” o “¿Qué debe suceder para que finalmente yo sea feliz?”. Cegado por mi egoísmo, percibo las cosas de esa manera. Pero, para ser honesto, no creo que haga falta algo para ser feliz. Es un trabajo interno, algo que elijo, o me niego a elegir, para mí.
“El sentido de comunidad en AA es único. De un día para el otro, se entablan lazos que llevaría años lograr en cualquier otro sitio. Nadie necesita máscaras. Todas las barreras están abajo. Los que toda su vida se sintieron fuera de lugar ahora saben que, realmente, pertenecen. De sentir que un enorme lastre pesa sobre sus vidas pasan a navegar libremente, de repente y a toda vela”.
Las palizas emocionales hicieron que buscara un padrino y comenzara a practicar el programa... Fue como si me hubiesen dinamitado la cabeza. Cambié rotundamente y “me puse la camiseta” de la comunidad.
"En la cocina se prepara el café; en el hospital se desintoxica al alcohólico enfermo; en la Sede general se difunde el mensaje de AA; nuestras cuerdas de salvamento de servicio llegan a las cinco partes del mundo. Todo esto simboliza AA en acción."
“Así que dejé de rezar de boquilla la Oración de la Serenidad de AA, y empecé hacerlo con plena sinceridad. Una y otra vez decía: ‘Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo, y la sabiduría para reconocer la diferencia’”.
Las Tradiciones son el ingrediente esencial para facilitar el funcionamiento y la integridad de nuestro grupo. Marcan nuestras responsabilidades para mantener a nuestro grupo dentro del marco de los principios de A.A. Gracias a ellas, podemos seguir indagando y descubriendo cómo nuestros juicios y actitudes deben ser modificados y someterse a la armonía colectiva. En suma, las Tradiciones construyen una base sólida, durable y constante para que podamos seguir transmitiendo el regalo que tan generosamente se nos ha dado, sólo por la gracia de Dios.
No me he tomado un trago desde los trece vodkas que me tomé el día que fui al Hospital de Veteranos y eso fue en enero de 1985. Tengo amigos, esperanza, serenidad y soy honesto. Coloqué los medallones de mis aniversarios anuales encima de mi Estrella de Plata, Estrella de Bronce y Corazones Purpúreos, pues, vean ustedes, ellos habían sido más difíciles de obtener. Hoy en día verdaderamente me siento como un héroe.
Cuando en AA nos dicen que el programa es netamente espiritual, es ésta la razón: mi fuerza de voluntad por sí sola no es suficiente para cambiarme. El cambio proviene de mi aceptación de un poder superior a mí y de su influencia benéfica.
La cuestión es que al llegar a AA no me encerraron, ni me amarraron, al contrario, me hablaron de una libertad nueva, de una solución, de una esperanza. Me regalaron las palabras que yo necesitaba para poder seguir viviendo. Hoy, por la gracia de Dios, no he vuelto a beber ni he consumido ni una dosis de drogas. Me han devuelto mi vida, me devolvieron a mi familia, mi hogar y todas aquellas cosas bonitas que fui perdiendo en el camino. Hoy tengo nuevos y buenos amigos, qué más puedo pedirle a la vida, si lo tengo todo. Ahora vivo eternamente agradecida a mi Poder Superior, a AA y a mis compañeros. Gracias, gracias a todos con el corazón en la mano.
