Taller mensual LV



Laura R
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“Actualmente, cuando voy a una reunión, no me engaño al pensar que es para respaldar una buena causa. Yo necesito a AA. A Alcohólicos Anónimos le fue bastante bien sin mi ayuda durante mis diez años de autoexilio. Hoy en día, voy a las reuniones para escuchar y ver cómo obra Dios. Cuando comparto mi historia en una reunión, no es para tratar de ‘ayudar’ a esos desdichados, sino porque yo necesito su asistencia y su orientación”.
“AA es una comunidad amable ... de personas que entienden que puede haber gente atrapada en una profunda soledad y desesperación”.
“Una vez, un veterano me dijo que, para él, AA era un gran nivelador: cuando se está en la cresta de la ola, los amigos son un cable a tierra. Cuando se está en un pozo profundo, son la ayuda necesaria para subirte un poco”.
“He comparado el momento transformador en el que la desesperación dio paso a una luz de esperanza con el florecer de un pequeño retoño entre las ruinas bombardeadas de mi vida. Gracias a AA, esa diminuta flor se transformaría en un jardín”.
“La sobriedad afecta la mente de manera interesante: la despeja un poco, permite que se filtre algo de honestidad y de verdad, y comienza a exigir la presencia de la realidad”.
“A veces, centrarse en las fallas del otro puede ser beneficioso. Cuando estaba haciendo el Cuarto Paso, un veterano sugirió que anotara los nombres de las personas hacia las que sentía resentimiento y que agregase dos o tres líneas explicativas de por qué se merecían mi desagrado. Tras dejar de lado la lista durante un día, debía tachar cada uno de esos nombres y reemplazarlos con el mío”.
“Mientras tenga el más mínimo interés en la sobriedad, el alcohólico más inmoral, más antisocial, más criticón puede reunirse con unas cuantas almas gemelas y anunciarnos que se ha formado un nuevo grupo de Alcohólicos Anónimos. En contra de Dios, en contra de la medicina, en contra de nuestro programa de recuperación, incluso unos en contra de otros —estos individuos desenfrenados todavía constituyen un grupo de AA, si así lo creen—”.
“Actualmente, cuando voy a una reunión, no me engaño al pensar que es para respaldar una buena causa. Yo necesito a AA. A Alcohólicos Anónimos le fue bastante bien sin mi ayuda durante mis diez años de autoexilio. Hoy en día, voy a las reuniones para escuchar y ver cómo obra Dios. Cuando comparto mi historia en una reunión, no es para tratar de ‘ayudar’ a esos desdichados, sino porque yo necesito su asistencia y su orientación”.
“AA es una comunidad amable ... de personas que entienden que puede haber gente atrapada en una profunda soledad y desesperación”.
“Una vez, un veterano me dijo que, para él, AA era un gran nivelador: cuando se está en la cresta de la ola, los amigos son un cable a tierra. Cuando se está en un pozo profundo, son la ayuda necesaria para subirte un poco”.
“Mi alma seguía siendo un misterio hasta que mi Poder Superior se apoderó de mí. Se me presentó como un sentimiento muy real de amor y de cuidado. La amabilidad poco a poco se convirtió en prioridad, y me empecé a sentir a gusto con la idea de que no era necesario beber”.
“Aquellos graves dolores de crecimiento que son la invariable secuela de una desviación radical de la Tradición de AA volverán a poner en el buen camino al grupo equivocado. No hay necesidad de que un grupo de AA sea coaccionado por ningún gobierno humano aparte de sus propios miembros. Su propia experiencia, más la opinión de los demás grupos de AA de los alrededores, más la orientación divina manifestada en la conciencia de grupo, sería suficiente”.
“I have learned in the program not to listen to the voice of my ego when it starts whispering things.”
“The most beautiful gifts of my life come to me in packages I do not recognize at first glance. In fact, I often don’t see them until I’ve stumbled over them. Yet I know that when I go about my business in service to AA and to others these gifts will appear, usually in the most unexpected places.”
“I am thankful to God for all that I have, and for all that I don’t have.”
