Cita Diaria con La Viña Marzo 13
“Creemos que cuando dos o tres alcohólicos se reúnan en interés de la sobriedad, pueden llamarse un grupo de AA con tal de que, como grupo, no tengan otra afiliación”.
“Creemos que cuando dos o tres alcohólicos se reúnan en interés de la sobriedad, pueden llamarse un grupo de AA con tal de que, como grupo, no tengan otra afiliación”.
“Que jamás olvidemos que no podríamos existir si no fuera por la gracia de Dios”.
“Poco a poco mi sueño se fue normalizando, mi sistema nervioso también, y un buen día me di cuenta que ya no tenía ganas de beber. Empecé a reírme junto con los AA. Mi optimismo creció, mis relaciones sociales empezaron a mejorar, veía el sol y empecé a sentir eso que llaman ‘alegría de vivir’”.
“La experiencia del programa de AA es que sin cambios personales no hay una recuperación genuina”.
“No hay frase más verdadera y exacta que la del Primer Paso: ‘Con una copa en la mano, hemos deformado nuestra mente hasta tener una obsesión por beber tan destructiva que sólo un acto de la Providencia puede librarnos de ella’”.
“Pero Dios, con su divina bondad, puso en mi camino a Alcohólicos Anónimos. Llegué allí a buscar una solución a mi problema con la bebida y, para mi sorpresa, me encontré con una forma de vida nueva y diferente, de la cual hoy vivo enamorada”.
Participar en las reuniones y las visitas de Paso Doce disminuyeron la fuerza de mis defectos de carácter y me dieron la libertad para trabajar en el programa haciendo uso de un padrino, lo cual me ayudó a seguir viviendo.
Por su usual destructividad, hemos encontrado que el miedo puede ser el punto de partida para cosas mejores.
“La glorificación personal, la soberbia, la ambición obsesiva, el exhibicionismo, la suficiencia intolerante, la loca avidez de dinero o poder, el no querer reconocer los errores y aprender de ellos, la satisfacción de sí mismo, la perezosa complacencia – estos y otros muchos son los típicos defectos que tan a menudo afligen a los movimientos, así como a los individuos”.
“Mientras tenga el mas mínimo interés en la sobriedad, el alcohólico más inmoral, mas antisocial, mas criticón puede reunirse con unas cuantas almas gemelas y anunciarnos que se ha formado un nuevo grupo de Alcohólicos Anónimos. En contra de Dios, en contra de la medicina, en contra de nuestro programa de recuperación, incluso unos en contra de otros – estos individuos desenfrenados todavía constituyen un grupo de AA, si así lo creen”.
Se puede pasar velozmente de dos reuniones a una y luego a ninguna cuando nuestro pensamiento se distorsiona por la falta de gratitud.
Mi rendición ante el alcoholismo era necesaria para abrir mi corazón y mi mente al amor sanador de Dios.
“En la vida de cada alcohólico, siempre hay un tirano al acecho”.
No fue hasta que casi me destruí con el alcohol que pude entender que el mío no era el camino hacia la felicidad después de todo.
La Primera Tradición significaba “hacernos a un lado y trabajar por un bien mayor”. Esto no era lo que esperaba escuchar, pero se me habían acabado las ideas y estaba dispuesta a intentar algo diferente.
