Cita Diaria con La Viña Noviembre 29
“Sé que nunca voy a estar sobrio lo suficiente como para ser resistente al alcohol”.
“Sé que nunca voy a estar sobrio lo suficiente como para ser resistente al alcohol”.
“Después de tantos años de ser un peligro, una molestia para la comunidad, sentí la obligación de hacer algo positivo”.
“Siempre hay una reserva de gracia para los días en los que estoy indefenso”.
“De joven, fui a París para convertirme en artista. Quería ser rico y famoso, pero Dios tenía otro plan. No soy rico ni famoso. Pero estoy sobrio”.
Siempre trato de tener una mente abierta y receptiva para siempre llevarme algo de lo que me regalan en su historial y trato de regalar el mío de la mejor manera para que también le pueda servir a alguien mi experiencia vivida.
“En la medida en que siga viendo el valor y la dignidad inherentes a todo ser humano, continuaré viviendo en un plano de mayor igualdad con los demás”.
“No esperes a estar deprimido para practicar la gratitud”.
Me fui como un avión en picada hasta estrellarme en la tierra. En los últimos días de mis borracheras tomaba día y noche. Amanecía con la maldita cerveza en la mano hasta que anochecía. Perdi total control de mi mismo, no podía parar de tomar. Y ya estaba harto de tomar, quería parar de tomar, pero no podía.
Sé que de una manera u otra dejaremos de beber todos, aunque no todos tienen la misma suerte de dejar de beber en vida.
“Cuando bebía, temía no estar alcanzando mi potencial. Ahora que estoy sobrio, me preocupa que a lo mejor ya lo alcancé”.
“Uno no logra conocerse a sí mismo haciendo un recuento de sus ‘malas acciones’; éstas no nos representan. Todas nuestras dudas, miedos y recelos, anhelos inmaduros, autoindulgencias son obra de nuestro cuerpo físico, guiado por los falsos instintos y la imaginación, y no de nuestro verdadero ser, que es el alma —el espíritu que albergamos—. Allí está nuestra consciencia, nuestra sabiduría y nuestra fortaleza. Nadie puede dañarla, salvo nosotros mismos”.
“Con romper nuestro anonimato, podemos reanudar nuestra vieja búsqueda desastrosa del poder y del prestigio personales, del honor público y del dinero: los mismos impulsos implacables que antes, al ser frustrados, nos hicieron beber; las mismas fuerzas que hoy en día desgarran el mundo”.
“No todo es color de rosas, pero, definitivamente, no hay punto de comparación con el pasado. Dios me bendijo con el recuerdo vívido de mi dolor, lo que me ayuda cuando pienso en escapar”.
“La felicidad no es una estación a la que llegamos, sino una forma de viajar”.
“La mejor forma de apreciar a AA es idéntica a como se aprecia un vitral: desde adentro”.
