Cita Diaria con La Viña 31 de Marzo
“Sólo un regalo hecho con amor y gratitud es una bendición para el que lo entrega, y valioso para el que lo recibe”.
“Sólo un regalo hecho con amor y gratitud es una bendición para el que lo entrega, y valioso para el que lo recibe”.
“En la vida de cada alcohólico, siempre hay un tirano al acecho. Se llama alcohol”.
“Me vi forzado a descifrar que no puedo descifrar nada”.
“Mi vida y las vidas de los que me rodean son, de hecho y en sí mismas, partes de una sinfonía de interacciones”.
“La frase ‘Dios como nosotros lo concebimos’, es tal vez la expresión más importante que se encuentra en el vocabulario de AA. Estas cinco significativas palabras tienen un alcance tal que en ellas se puede incluir todo tipo y grado de fe, junto con la seguridad absoluta de que cada uno de nosotros puede escoger la suya propia”.
“He comparado el momento transformador en el que la desesperación dio paso a una luz de esperanza con el florecer de un pequeño retoño entre las ruinas bombardeadas de mi vida. Gracias a AA, esa diminuta flor se transformaría en un jardín”.
“La sobriedad afecta la mente de manera interesante: la despeja un poco, permite que se filtre algo de honestidad y de verdad, y comienza a exigir la presencia de la realidad”.
“A veces, centrarse en las fallas del otro puede ser beneficioso. Cuando estaba haciendo el Cuarto Paso, un veterano sugirió que anotara los nombres de las personas hacia las que sentía resentimiento y que agregase dos o tres líneas explicativas de por qué se merecían mi desagrado. Tras dejar de lado la lista durante un día, debía tachar cada uno de esos nombres y reemplazarlos con el mío”.
“Mientras tenga el más mínimo interés en la sobriedad, el alcohólico más inmoral, más antisocial, más criticón puede reunirse con unas cuantas almas gemelas y anunciarnos que se ha formado un nuevo grupo de Alcohólicos Anónimos. En contra de Dios, en contra de la medicina, en contra de nuestro programa de recuperación, incluso unos en contra de otros —estos individuos desenfrenados todavía constituyen un grupo de AA, si así lo creen—”.
“Actualmente, cuando voy a una reunión, no me engaño al pensar que es para respaldar una buena causa. Yo necesito a AA. A Alcohólicos Anónimos le fue bastante bien sin mi ayuda durante mis diez años de autoexilio. Hoy en día, voy a las reuniones para escuchar y ver cómo obra Dios. Cuando comparto mi historia en una reunión, no es para tratar de ‘ayudar’ a esos desdichados, sino porque yo necesito su asistencia y su orientación”.
“AA es una comunidad amable ... de personas que entienden que puede haber gente atrapada en una profunda soledad y desesperación”.
“Una vez, un veterano me dijo que, para él, AA era un gran nivelador: cuando se está en la cresta de la ola, los amigos son un cable a tierra. Cuando se está en un pozo profundo, son la ayuda necesaria para subirte un poco”.
“He comparado el momento transformador en el que la desesperación dio paso a una luz de esperanza con el florecer de un pequeño retoño entre las ruinas bombardeadas de mi vida. Gracias a AA, esa diminuta flor se transformaría en un jardín”.
“La sobriedad afecta la mente de manera interesante: la despeja un poco, permite que se filtre algo de honestidad y de verdad, y comienza a exigir la presencia de la realidad”.
“A veces, centrarse en las fallas del otro puede ser beneficioso. Cuando estaba haciendo el Cuarto Paso, un veterano sugirió que anotara los nombres de las personas hacia las que sentía resentimiento y que agregase dos o tres líneas explicativas de por qué se merecían mi desagrado. Tras dejar de lado la lista durante un día, debía tachar cada uno de esos nombres y reemplazarlos con el mío”.
