“La glorificación personal, la soberbia, la ambición obsesiva, el exhibicionismo, la suficiencia intolerante, la loca avidez de dinero o poder, el no querer reconocer los errores y aprender de ellos, la satisfacción de sí mismo, la perezosa complacencia —éstos y otros muchos son los típicos defectos que tan a menudo afligen a los movimientos así como a los individuos—”.
“La modestia: un elemento de las buenas relaciones públicas”, Bill W., cofundador de AA, agosto de 1945. Del libro El Lenguaje del Corazón