42ième Congrès du District 90-05
Secteur Vanier, Ottawa: 42ième Congrès du District 90-05. [email protected]
Secteur Vanier, Ottawa: 42ième Congrès du District 90-05. [email protected]
Richmond, Quèbec: 33e Congrès Le District 88-10. www.ipdistrict10.com/congres2015
Flagstaff, AZ: ASCYPAA (Arizona State Conference of Young People in AA). www.ascypaa.org
Bellingham, WA: 27th Mount Baker Roundup. http://mountbakerroundup.org
Granby, Quèbec: 37th Congres 87-21 District. [email protected]
Sheridan, WY: Area 76 Fall Convention www.area76wyaa.org
Bismarck, ND: North Dakota State Roundup. [email protected] www.aanorthdakota.org
Honolulu, HI: 54th Hawaii Convention. [email protected] www.annualhawaiiconvention.com
Pratt, KS: Big Book Weekend. [email protected]
Traverse City, MI: Traverse City Fall Roundup. www.TCFRU.com
Wichita, KS: 32nd Wichita Fall Roundup. [email protected] www.wichitafallroundup.com
Las Vegas, NV: 49th Las Vegas Roundup. www.lasvegasroundup.org
Lone Wolf, OK: 6th All Nations Rally. [email protected]
Serenity Under the Pines. www.bbssretreat.org
Area 87 Trilingual Convention. [email protected]
Nosotros, los A.A., encontramos que nuestro antídoto básico contra el temor es el despertar espiritual.
Unos bebían para que su imaginación echara a volar más alto todavía. Otros, desesperados, bebían para eliminar las insoportables visiones que creaba su imaginación. Pero al encontrar el camino de regreso, su imaginación responde a nuevos hechizos y su conversación abunda en colores y luz. Y eso también los convierte en compañeros encantadores.
Las reuniones siempre han sido importantes para mí, renuevan la inspiración que sentí en la primera. Me recuerdan de dónde vine y cuán cerca siempre estaré de ese mundo de penumbra que es la bebida.
Dejé de luchar contra el asunto de Dios. Entregué mi vida al programa a pesar de que yo carecía de una filosofía sobre mi Poder Superior. El problema nunca fue la existencia de Dios; fue siempre mi propio ego.
A menudo nos resulta un misterio haber dejado el alcohol. Muchos pensamos que sólo un milagro hizo que paráramos de beber. En mi caso lo hizo mi Poder Superior. Yo no estaba en condiciones de hacer nada por nadie y mucho menos por mí.
El asunto de cómo y cuándo decir la verdad - o callarse - con frecuencia revela la diferencia entre verdadera entereza de carácter - o total falta de ella.
Bajo la gracia de Dios aún encontramos que podíamos morir con decencia, dignidad y fe, sabiendo que “Es el Padre quien hace las cosas”.
"Llegamos a darnos cuenta de que, en asuntos que afectan profundamente al grupo en su totalidad, “nuestro bienestar común tiene la preferencia”. Cesa la rebeldía y comienza la cooperación, porque tiene que ser así: nos hemos disciplinado a nosotros mismos".
El conocimiento de un Poder Superior y el cambio de actitudes son fundamentales para que cristalice la sobriedad real.
Gradualmente empezamos a ser capaces de aceptar las faltas de los otros compañeros tanto como sus virtudes. Fue en este período cuando acuñamos la potente y significativa expresión: “Amemos siempre lo mejor de los otros y nunca temamos lo peor que hay en ellos”.
Me di cuenta de que al meditar e intentar conectarme con mi yo superior para recibir orientación y respuestas, empecé a sentirme más cómodo y más equilibrado.
La sanación la continúo a través de aplicar la filosofía de los pasos espirituales del programa. Estoy trabajando con el perdón, asisto a las reuniones que más puedo y vivo el sentido de las tradiciones para poder sentirme bien con la colectividad.
Hoy día, mi cerebro no va corriendo obsesivamente hacia la euforia y la grandiosidad ni hacia la depresión. He encontrado un lugar sereno bañado en la luz del sol.
No logré la sobriedad haciendo un inventario de AA; la logré haciendo el mío.
El programa de AA es vida para el alcohólico, y la vida es mejor cuando te mantienes sobrio.
