6th Woman to Woman New England Conference
6th Woman to Woman New England Conference. www.womantowomannewengland.org
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Serenity in the Scenic City. www.serenityinthesceniccity.com
District 35 Round Up. [email protected] www.aayellowknife.ca
Riverside Roundup XXXII. [email protected]
7th Lanzarote International Convention. [email protected]
34th Philippines National Convention.
Oktsoberfest. [email protected]
11th Berlin English Speaking Convention.
57th ICYPAA (International Conference of Young People in AA)
49th Dunnville Convention. [email protected]
14th Sobriety Under the Sun Convention.
52nd Massachusetts Convention. [email protected]
Area 82 Assembly & Roundup. [email protected]
75th "Old Grandad" Arkansas State Convention.
Area 74 Fall Conference. www.area74.org/2015FC/15fc.pdf
Ya que ahora se ha puesto bien en claro que sólo un alcohólico recuperado puede verdaderamente ayudar a un alcohólico enfermo, ha recaído sobre todos nosotros una tremenda responsabilidad, una obligación tan grande que equivale a ser una encomienda sagrada. Porque para nosotros los que padecemos del alcoholismo, la recuperación es una cuestión de vida o muerte. Así que la Sociedad de Alcohólicos Anónimos no puede nunca arriesgarse a ser desviada de su objetivo primordial.
El apadrinamiento es un puente para confiar en la raza humana, esa misma a la que una vez renunciamos. Al aprender a confiar, fortalecemos nuestra sobriedad. Y el beneficio es mutuo.
El ingrediente esencial de mi maravilloso descubrimiento es la calma, un silencio sin palabras. Puede ser que sólo haya redescubierto lo que el salmista ya sabía cuando escribió: “Estad quietos y conoced que yo soy Dios”.
Me encontraba desesperado, pero en AA encontré consuelo y ayuda, más de lo que yo esperaba, comprensión, y la respuesta a todo lo que me pasaba. Estoy enfermo y debo enfrentar y aceptar mi enfermedad.
Al cabo de unos años, llegué a darme cuenta de que me habían brindado mucho más que eso: una noción de algo que jamás había conocido — paz mental, una sensación de comodidad conmigo misma y con el mundo en el que vivía, y muchas otras cosas que podría resumir como una sensación de crecimiento, tanto emocional como espiritual.
Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño que les habíamos causado, salvo en aquellos casos en que el hacerlo perjudicaría a ellos mismos o a otros. Al indicarnos cómo la verdad puede usarse para herir así como para sanar, este principio tan valioso se puede usar con gran amplitud en el problema de desarrollar la entereza de carácter.
Puedo sentarme en silencio y escuchar realmente lo que las personas intentan comunicarme. Mi mente ya no entra en frenesí para encontrar la ocurrencia perfecta para decir, o una historia que sea mejor que la de ellos. La eterna guerra interna de la que también puedo prescindir. La lucha dentro de mí terminó.
He descubierto una nueva forma de aprender —cerrar la boca y escuchar. Repito, no se trata de lo que estoy haciendo, sino de lo que no hago.
Por eso veo la “Humildad para Hoy” como término medio entre esos extremos emocionales violentos. Es un lugar tranquilo donde puedo mantener mi perspectiva y balance emocional para lograr subir el próximo pequeño escalón del camino que nos lleva a los valores eternos.
Día tras día, nuestro AA hace un examen de sus errores y sus vicisitudes. Aprende de su experiencia cotidiana cuáles son sus restantes defectos de carácter y llega a estar cada vez más dispuesto a que les sean eliminados. De esta manera, mejora su contacto consciente con Dios.
No podemos depender exclusivamente de los amigos para resolver nuestros problemas. Un buen consejero nunca podrá pensar en lugar nuestro - él sabe que toda decisión final debe ser nuestra. El, por lo tanto, ayudará a eliminar el temor, el que tratemos de salir por un atajo y el auto-engaño, así preparándonos para hacer decisiones que sean bondadosas, prudentes y honestas.
"Cree más profundamente. Levanta la cara hacia la Luz, aunque por el momento no puedas ver".
Había cedido solo a una cosa: mi alcoholismo. Acepté la ayuda divina y temporal en todo lo que tenía que ver con mi enfermedad con absoluta humildad; sin embargo, jamás había extendido esta maravillosa libertad de cualquier sentimiento de orgullo, resentimiento, envidia y necesidad de perfección y competencia hacia “todos mis asuntos”.
“Un miembro de la comunidad me dijo que nunca más tenía que tomarme otro trago, que podía vivir el resto de mi vida, un día a la vez, sin el alcohol. Me dijo que si me convertía en un miembro activo del programa y me hacía consciente de mi propia espiritualidad, iba a recibir un poco de serenidad sin importar cómo marchara mi vida”.
Organizamos nuestros principios para que se puedan entender mejor, y seguimos organizando así nuestros principios a fin de poder hacer una transfusión de la sangre vital de AA a los que sin ella morirían”.
