EACYPAA XIII (Eastern Area Convention of Young People in AA)
Louisville, KY: EACYPAA XIII (Eastern Area Convention of Young People in AA).
Louisville, KY: EACYPAA XIII (Eastern Area Convention of Young People in AA).
Old Fort, NC: 32nd Women's Esse Quam Videri. [email protected]
Acton, CA: 20th Messengers of Recovery Anniversary www.messengersofrecovery.com
St. Cloud, MN: St. Cloud Roundup.
Oakhurst, CA: 30th Serenity in the Sierras. www.serenitysierras.com
Perrysburg, OH: 32nd Midwest Woman to Woman Seminar. [email protected] www.midwest-wtw.org
Oshawa, Ontario: 43rd Lakeshore District Conference. [email protected]
Lake Livingston, TX: Spirit of the Pines. www.spiritofthepines.org
Quesnel, British Columbia: 48th Quesnel Roundup. [email protected]
Battle Creek, MI: 63rd Michigan State Convention. [email protected] www.wmaa34.com
Bozrah, CT: Area 11Soberfest 2015. [email protected] www.ct-aa.org
Normal, IL: 42nd Illinois State Conference. [email protected] www.aadistrict10.org
Truro, Nova Scotia: 40th Mid-Summer Roundup. [email protected] www.area82aa.org
Albany, NY: Northeast Regional Forum. www.aa.org
East Central Regional Forum. [email protected]
"Es muy posible que la causa de nuestro problema se encuentre en nuestra falta de comprensión o en nuestra falta de practicar el Undécimo Paso de AA— la oración, la meditación, y la orientación de Dios. Los demás Pasos nos hacen posible a la mayoría de nosotros mantenernos sobrios y funcionar. Pero el Undécimo Paso nos permite seguir desarrollándonos, si nos dedicamos diligente y constantemente a practicarlo".
Llegamos a creer que un Poder Superior nos podría devolver el sano juicio, en cuanto estuviéramos dispuestos a practicar los Doce Pasos de A.A. "En pocas palabras, nos decidimos a 'estar dispuestos' y nunca habíamos tomado una mejor decisión".
"Los demás Pasos nos hacen posible a la mayoría de nosotros mantenernos sobrios y funcionar. Pero el Undécimo Paso nos permite seguir desarrollándonos, si nos dedicamos diligente y constantemente a practicarlo".
“Hay más errores por enmendar, cartas por enviar, trabajo de Paso Doce por hacer, responsabilidades por asumir y charlas honestas por mantener con nuestros seres queridos. La vida es para vivirla enfrentando los desafíos que nos depara. De otra forma, no vivo, sólo existo”
Como alcohólicos activos perdimos nuestra capacidad para escoger entre beber o no beber. Fuimos víctimas de una compulsión que parecía imponernos que siguiéramos con nuestra autodestrucción.
Intentemos ser siempre inclusivos y no exclusivos; tengamos presente que todos nuestros compañeros alcohólicos son miembros de Alcohólicos Anónimos mientras así lo digan.
“Primero, sacrificamos el alcohol. Tuvimos que hacerlo; si no, nos habría matado. Pero no podíamos deshacernos del alcohol mientras no hiciéramos otros sacrificios. Teníamos que renunciar a la petulancia y al razonamiento farsante. Teníamos que echar por la ventana la autojustificación, la autoconmiseración y la ira. Teníamos que abandonar el alocado concurso por ganar prestigio personal y grandes cantidades de dinero. Teníamos que asumir personalmente la responsabilidad de nuestra lamentable situación y dejar de culpar a otros por ella”.
“Al aplicar los principios del programa, me gané mi libertad —la libertad de ser quien verdaderamente soy, de gustarme como soy, de convertirme en lo que mi Poder Superior me tenga deparado, un día a la vez; de tener la clase de vida con la que me sienta más a gusto, de amar y de reír—”.
“Muchas veces recuerdo mi pasado, pero no para herirme, sino para saber de dónde he venido, y para no volver a sentir ese vacío que llevé durante tantos años de alcoholismo activo. Vivía en la oscuridad y pensaba que jamás iba a salir, pero, gracias a mi Poder Superior y a AA, encontré la luz de mi salvación”.
“En mis pocas veinticuatro horas en AA, he podido experimentar, en carne propia, la satisfacción que produce una vida en paz, el vivir y disfrutar el momento y olvidar mi pasado”.
“Hace dos o tres años, la Oficina Central pidió a los grupos que hicieran una lista de sus reglamentos y que las enviaran a la sede. Después de haberlas recibido, las recopilamos, viéndonos obligados a cubrir muchas hojas de papel. Tras breve reflexión sobre tantísimos reglamentos, se desprendió una sorprendente conclusión. Si todos estos edictos hubieran estado vigentes en todas partes al mismo tiempo, le habría sido imposible a cualquier alcohólico unirse a AA”.
“Según vamos mejorando en el uso del 'lenguaje del corazón', nuestras comunicaciones se mejoran al mismo ritmo; ya tenemos el paso libre para atravesar todas las barreras de distancia e idioma, de distinciones sociales, de nacionalidad y religión que han creado tantas divisiones en el mundo de nuestros días”.
“Creemos que cuando dos o tres alcohólicos se reúnan en interés de la sobriedad, pueden llamarse un grupo de AA con tal de que, como grupo, no tengan otra afiliación”.
“Que jamás olvidemos que no podríamos existir si no fuera por la gracia de Dios”.
“Poco a poco mi sueño se fue normalizando, mi sistema nervioso también, y un buen día me di cuenta que ya no tenía ganas de beber. Empecé a reírme junto con los AA. Mi optimismo creció, mis relaciones sociales empezaron a mejorar, veía el sol y empecé a sentir eso que llaman ‘alegría de vivir’”.
