Cita Diaria con La Viña Junio 12
“El resentimiento lleno de orgullo es el preludio más certero para un borracho, según lo que AA con sus siglos de sobriedad colectiva acumulada me intentaba enseñar”.
“El resentimiento lleno de orgullo es el preludio más certero para un borracho, según lo que AA con sus siglos de sobriedad colectiva acumulada me intentaba enseñar”.
“El programa de AA es vida para el alcohólico, y la vida es mejor cuando te mantienes sobrio”.
“¡Qué miserable era mi vida cuando veía el mundo a través de mis propios ojos! No podía acercarme a otras personas y ellas no podían alcanzarme. La maravillosa experiencia de la paz mental me eludía hasta que descubrí el programa de Alcohólicos Anónimos”.
“Cuando terminó la reunión con el padrenuestro, sin duda alguna un ejercicio religioso para mí, mi ansiedad se convirtió en desesperación. Al sentir esto, mi compañero me dijo que yo podía usar al grupo como mi Poder Superior. Estas palabras me dieron la esperanza de que había una manera de salir de mi sufrimiento”.
“Alcohólicos Anónimos es la solución perfecta para nuestro egoísmo. Este programa nos da un propósito y una visión de algo mucho más grande que el propio ser. Trabajamos con otras personas a diario. Nos obligan a involucrarnos en los problemas de los principiantes. Como resultado, en comparación, nuestros propios problemas solo palidecen de forma natural”.
“Cada alcohólico en recuperación, durante los primeros intentos de sobriedad, en alguna que otra oportunidad se ha considerado un caso único. Ninguno de nosotros lo es. Cada uno de nosotros ha transitado este mismo camino rocoso. No estás solo, y si puedes ponerte en marcha, pero al mismo tiempo mantenerte lejos del asiento del conductor, puedes lograrlo”.
“El hecho de que nunca antes habían sentido esta unión con el universo de Dios es, en ocasiones, la razón por la que bebían. Casi siempre, el motivo por el que volvieron a tomar los caminos correctos y sencillos de la vida es el haber encontrado a Dios”.
“Como si estuviéramos guiados por algún instinto profundo e irresistible, hasta ahora hemos conseguido evitar graves controversias. Salvo algunos pequeños y saludables dolores de crecimiento, estamos en paz entre nosotros mismos. Y por habernos aferrado hasta la fecha a nuestro único objetivo, todo el mundo nos tiene en buena estima. Que Dios nos conceda la sabiduría y la fortaleza para mantener siempre una unidad indestructible”.
“No beben, transitan el programa, crecen con espiritualidad, recuperan el amor de su familia y el respeto de amigos y vecinos. En suma, se convierten, de ruinas humanas que fueron, en seres dignos y serviciales. O sea: en buenos AA” .
“El egocentrismo es el veneno de mi sistema emocional. Frustra cada uno de los esfuerzos que hago por lograr una existencia cómoda y feliz. Se dispara una reacción en cadena terrible. Me invade el miedo. La ira, el resentimiento y la autocompasión se vuelven las fuerzas que me guían. El único escape que tengo es dejar a un lado este horrible egoísmo y volverme parte del mundo que me rodea”.
“No puede haber humildad absoluta para nosotros humanos. Tal vez podamos vislumbrar el significado y esplendor de tal ideal. Como nos dice el libro 'Alcohólicos Anónimos': 'No somos santos... esperamos progreso en vez de perfección espiritual'”.
“Como miembro agradecido de AA, debo demostrar que el programa no sólo me ha propiciado el dejar la bebida, sino que debo reflejar cambios en aquellos aspectos significativos de la vida como el amor y el respeto hacia los demás”.
“Dios me liberó de la obsesión alcohólica en mi primera reunión, a través de la gran novedad de que el alcoholismo es una enfermedad, y que no debía tomarme la primera copa, que era la que desencadenaba el fenómeno del deseo imperioso. La sensación de alivio que sentí en esos momentos es inolvidable”.
“Muchas veces recuerdo mi pasado, pero no para herirme, sino para saber de dónde he venido, y para no volver a sentir ese vacío que llevé durante tantos años de alcoholismo activo. Vivía en la oscuridad y pensaba que jamás iba a salir, pero, gracias a mi Poder Superior y a AA, encontré la luz de mi salvación”.
“En mis pocas veinticuatro horas en AA, he podido experimentar, en carne propia, la satisfacción que produce una vida en paz, el vivir y disfrutar el momento y olvidar mi pasado”.
