Cita Diaria con La Viña 6 de Marzo
“La estabilidad que logré se originó en mis esfuerzos para dar, no en mis exigencias de que se me diera”.
“La estabilidad que logré se originó en mis esfuerzos para dar, no en mis exigencias de que se me diera”.
“Un miembro de la comunidad me dijo que nunca más tenía que tomarme otro trago, que podía vivir el resto de mi vida, un día a la vez, sin el alcohol. Me dijo que si me convertía en un miembro activo del programa y me hacía consciente de mi propia espiritualidad, iba a recibir un poco de serenidad sin importar cómo marchara mi vida”.
Organizamos nuestros principios para que se puedan entender mejor, y seguimos organizando así nuestros principios a fin de poder hacer una transfusión de la sangre vital de AA a los que sin ella morirían”.
“Lo temporal y aparentemente bueno puede ser a menudo el enemigo mortal de lo permanente y mejor”.
“Para los AA resulta absolutamente inútil discutir si el alcoholismo es hereditario, si es costumbre social o sólo, como se conoce aún, un vicio. Lo único que es definitivo es que el alcoholismo —llámese cómo se llame— es una amenaza cierta para la vida”.
“Según vamos mejorando en el uso del “lenguaje del corazón”, nuestras comunicaciones se mejoran al mismo ritmo; ya tenemos el paso libre para atravesar todas las barreras de distancia e idioma, de distinciones sociales, de nacionalidad y religión que han creado tantas divisiones en el mundo de nuestros días”.
“Que jamás olvidemos que no podríamos existir si no fuera por la gracia de Dios”.
“Creemos que cuando dos o tres alcohólicos se reúnan en interés de la sobriedad, pueden llamarse un grupo de AA con tal de que, como grupo, no tengan otra afiliación”.
“Hace dos o tres años, la Oficina Central pidió a los grupos que hicieran una lista de sus reglamentos y que las enviaran a la sede. Después de haberlas recibido, las recopilamos, viéndonos obligados a cubrir muchas hojas de papel. Tras breve reflexión sobre tantísimos reglamentos, se desprendió una sorprendente conclusión. Si todos estos edictos hubieran estado vigentes en todas partes al mismo tiempo, le habría sido imposible a cualquier alcohólico unirse a AA”.
“Los que recaen, los que mendigan, los que chismorrean, los que tienen trastornos mentales, los que se rebelan contra el programa, los que se aprovechan de la fama de AA – muy rara vez perjudican al grupo de AA por mucho tiempo…Nos obligan a cultivar la paciencia, la tolerancia y la humildad”.
“En los años venideros sin duda cometeremos errores. La experiencia nos ha enseñado que no debemos temer a hacerlo, siempre que sigamos estando bien dispuestos a confesar nuestros defectos y corregirlos prontamente”.
“La fe es mucho más que nuestra más preciada dádiva; compartirla con otros es nuestra mayor responsabilidad”.
“La culpabilidad o la rebeldía excesivas conducen a la pobreza espiritual”.
Gracias a nuestro programa puedo apreciar cada minuto de mi vida; puedo apreciar las cosas simples; puedo apreciar lo cotidiano”.
“Independientemente de las justificaciones que puedan existir para el empleo de palabras y frases vulgares al hablar, lo cierto es que el llamado que me hace el programa de AA, mediante la práctica de los Doce Pasos, es al cambio”.
