Cita Diaria con La Viña Abril 3
“La verdadera respuesta tiene que ser el fruto de nuestras discusiones, nuestras diferencias de opinión, nuestras experiencias cotidianas, y nuestro consentimiento general”.
“La verdadera respuesta tiene que ser el fruto de nuestras discusiones, nuestras diferencias de opinión, nuestras experiencias cotidianas, y nuestro consentimiento general”.
“Mi vida y las vidas de los que me rodean son, de hecho y en sí mismas, partes de una sinfonía de interacciones”.
“Me vi forzado a descifrar que no puedo descifrar nada”.
“He comparado el momento transformador en el que la desesperación dio paso a una luz de esperanza con el florecer de un pequeño retoño entre las ruinas bombardeadas de mi vida. Gracias a AA, esa diminuta flor se transformaría en un jardín”.
“Estaba tan ocupado arrepintiéndome del pasado y generando expectativas sobre el mañana que no tenía tiempo de vivir en el presente”.
“La frase ‘Dios como nosotros lo concebimos’, es tal vez la expresión más importante que se encuentra en el vocabulario de AA. Estas cinco significativas palabras tienen un alcance tal que en ellas se puede incluir todo tipo y grado de fe, junto con la seguridad absoluta de que cada uno de nosotros puede escoger la suya propia”.
“La sobriedad afecta la mente de manera interesante: la despeja un poco, permite que se filtre algo de honestidad y de verdad, y comienza a exigir la presencia de la realidad”.
“Actualmente, cuando voy a una reunión, no me engaño al pensar que es para respaldar una buena causa. Yo necesito a AA. A Alcohólicos Anónimos le fue bastante bien sin mi ayuda durante mis diez años de autoexilio. Hoy en día, voy a las reuniones para escuchar y ver cómo obra Dios. Cuando comparto mi historia en una reunión, no es para tratar de ‘ayudar’ a esos desdichados, sino porque yo necesito su asistencia y su orientación”.
“A veces, centrarse en las fallas del otro puede ser beneficioso. Cuando estaba haciendo el Cuarto Paso, un veterano sugirió que anotara los nombres de las personas hacia las que sentía resentimiento y que agregase dos o tres líneas explicativas de por qué se merecían mi desagrado. Tras dejar de lado la lista durante un día, debía tachar cada uno de esos nombres y reemplazarlos con el mío”.
“Mientras tenga el más mínimo interés en la sobriedad, el alcohólico más inmoral, más antisocial, más criticón puede reunirse con unas cuantas almas gemelas y anunciarnos que se ha formado un nuevo grupo de Alcohólicos Anónimos. En contra de Dios, en contra de la medicina, en contra de nuestro programa de recuperación, incluso unos en contra de otros —estos individuos desenfrenados todavía constituyen un grupo de AA, si así lo creen—”.
“AA es una comunidad amable ... de personas que entienden que puede haber gente atrapada en una profunda soledad y desesperación”.
“Una vez, un veterano me dijo que, para él, AA era un gran nivelador: cuando se está en la cresta de la ola, los amigos son un cable a tierra. Cuando se está en un pozo profundo, son la ayuda necesaria para subirte un poco”.
“Como individuo, soy tan pequeño que, prácticamente, no tengo razón de ser en el universo; es casi como si no existiera. Pero sí existo. Si bien soy pequeño, no estoy totalmente desprovisto de significado”.
“Cuando me inunda el miedo a un futuro incierto y todas mis proyecciones son negativas, hago lo que me indicó mi padrino: muevo los dedos de los pies y regreso a la seguridad del momento”.
“Últimamente nada me parece tan valioso como mi cordura. Antes era adicto al drama y sólo me motivaban la emoción y los altos niveles de adrenalina. Ahora es muy distinto. ... Es todo muy común y normal y sensato, y no lo cambiaría por nada del mundo”.
