Cita Diaria con La Viña 30 de Enero
“‘Que siempre amemos lo mejor de los demás – y nunca temamos lo peor’”.
“‘Que siempre amemos lo mejor de los demás – y nunca temamos lo peor’”.
“En AA, no tenemos ninguna autoridad humana coercitiva. Ya que todo miembro de AA tiene, por necesidad, una conciencia sensible, y ya que el alcohol le castigará gravemente si recae, cada vez nos vamos dando más cuenta de que tenemos poca necesidad de reglas o reglamentos de invención humana”.
“Esto representa un reconocimiento, común en todo tipo de sociedad, de que a veces el individuo tiene que anteponer el bienestar de sus compañeros a sus propios deseos descontrolados. Si el individuo no cediera nada al bienestar común, no podría haber sociedad alguna — sólo la obstinación desembocada; la anarquía en el peor sentido de la palabra”.
“No obstante, es cierto que la mayoría de nosotros, en nuestra vida personal, nos atenemos a los Doce Pasos sugeridos de recuperación. Pero lo hacemos porque hemos elegido hacerlo. Preferimos la recuperación a la muerte. Entonces, poco a poco, llegamos a darnos cuenta de que la mejor base de la vida es una base espiritual. Nos sometemos a lo sugerido porque queremos hacerlo”.
Aquellos cortos lemas de AA: “Tómalo con calma” y “Vive y deja vivir”, han cobrado una profunda importancia y significación. De esta manera, cada uno de nosotros llega a comprender que en AA podemos ser únicamente servidores.
“Lo digo porque sé lo que es realmente la tentación de la fama y el dinero. Lo puedo decir por haber sido uno de los que ha roto su anonimato. Doy gracias a Dios porque la voz de la experiencia, y los consejos de mis sabios amigos, me apartaron de la senda peligrosa, por la que pudiera haber llevado a nuestra Comunidad entera”.
Comencé a desarrollar mi propia espiritualidad y descubrí la meditación diaria. Utilicé a mi padrino y asistí a las reuniones con regularidad. Como resultado de esta disciplina (y Alcohólicos Anónimos sí requiere ser disciplinado), mi vida comenzó a cambiar completamente”.
“Me enseñaban, además, que las tentaciones de la riqueza, a veces, podrían ser una aflicción peor que las penas de la pobreza”.
“Cuántas veces me habían dicho que extendiera la mano para buscar ayuda, y lo hice; fui a reuniones y me aferré al Libro Grande con una mano, y a mi Poder Superior con la otra”.
“Reforzado por la gracia que podía encontrar en la oración, me encontré obligado a valerme de toda la voluntad y fuerza de las que disponía para extirpar esas defectuosas dependencias emocionales de otra gente, de AA — para decir verdad, de cualquier circunstancia o cosa que fuera. Únicamente al lograrlo, sería libre de amar”.
“Cuando ingresé a Alcohólicos Anónimos, me di cuenta que la mejor manera para mantenerme sobrio consistía en pasarle el mensaje al hermano que aún estaba atrapado en las garras del alcoholismo, para que él tuviera la oportunidad de conocer el programa de amor, paz y esperanza, que encuentra el enfermo alcohólico en AA”.
“Desesperado grité: ‘Ahora estoy dispuesto a hacer cualquier cosa. Si hay un Dios, ¡que se manifieste!’ Y lo hizo. Este fue mi primer contacto consciente, mi primer despertar. Pedí de todo corazón, y recibí”.
“Hasta que no empecé a practicar los Doce Pasos de AA y a prestar servicio en mi grupo base, y en AA como un todo, no comencé a degustar el manjar espiritual que se obtiene cuando nos dedicamos a servirle a Dios a través de los hermanos”.
“Aquellos que toda una vida, vivida día a día, se han entregado a nuestro programa, son el testimonio viviente de que sí da resultado; son la sabiduría viviente por haberle encontrado el sabor a la vida, son nuestros ejemplos a seguir. ¡Qué Dios bendiga y cuide siempre por muchas veinticuatro horas a nuestros queridos veteranos!”
“Los AA hemos tenido que aprender que las libertades que debemos tener no se pueden conseguir por la violencia. Como comunidad, no podemos luchar nunca contra nadie ni por ningún motivo. Esto ya está demostrado”.
