Cita Diaria con La Viña Marzo 20
“Creo que logro crecer cuando me contengo — cuando no maldigo, cuando no respondo con sarcasmo. Si postergo la reacción tan sólo un instante, quizás dos, tengo tiempo de preguntarme: ‘¿En verdad quiero decir eso?’”.
“Creo que logro crecer cuando me contengo — cuando no maldigo, cuando no respondo con sarcasmo. Si postergo la reacción tan sólo un instante, quizás dos, tengo tiempo de preguntarme: ‘¿En verdad quiero decir eso?’”.
“Necesito que mi grupo base sea un lugar para practicar con otros alcohólicos los principios que los Doce Pasos encarnan. Así querré implementarlos en todos mis asuntos, incluso en mi hogar”.
“La mente suele distraerse con ensoñaciones. Sin embargo, con paciencia, nos concentramos nuevamente en la verdad y la realidad de la existencia y la experiencia, como se revelan en el ahora”.
“Mi fe en un Poder Superior es tan fuerte hoy como lo era cuando tuve mi primera reunión de AA y acepté el Primer y el Segundo Paso de manera tan sencilla y confiada como un bebé acepta la leche de su madre… Entonces, ¿qué era lo que buscaba? No lo sé. Quizás que un hada mágica me mostrase el único camino correcto para resolver cada situación”.
“Cuando pareciera que con el amor no basta, me recuerdo que es todo lo que tengo para dar, además de mi experiencia, fortaleza y esperanza”.
“El éxito y el fracaso tienen un común denominador: ... ambos son temporales”.
“La estabilidad que logré se originó en mis esfuerzos para dar, no en mis exigencias de que se me diera”.
“Nuestras fallas y las pruebas que se nos presentan nos dan la oportunidad de medir eficazmente nuestros méritos y virtudes”.
“Antes tenía dos velocidades: rápida y nula. Una dosis diaria de meditación logra un promedio entre esos dos extremos, una velocidad constante más agradable y eficaz”.
“Ya sea que estuviese sirviendo café en mi grupo base o atendiendo una llamada de Paso Doce, había establecido un nuevo patrón de pensamiento: no sólo pensaba en mí mismo, sino también en los demás”.
“Así que debemos examinarnos constante y detenidamente, a fin de tener la perpetua seguridad de que, dentro de nuestra Sociedad, siempre seamos lo suficientemente fuertes y estemos suficientemente fijados en nuestro único propósito como para relacionarnos apropiadamente con el mundo exterior.
“Estando sobrio, con frecuencia oraba cuando, en realidad, necesitaba meditar. Me quejaba tanto ante Dios que no le dejaba interponer una sola palabra. (No puedo evitar hacer con Dios lo que hago con los seres humanos). Para mí, la meditación es, simplemente, estar en silencio y escuchar, algo que no me sale de manera natural. Es coserme la boca —y silenciar la mente, que habla sin parar aunque mi boca esté cerrada—”.
“Cordialmente, invité a Dios a pasar el día conmigo (como si fuese un pariente o un amigo de visita) y, en seguida, entablé un diálogo mental con él. Me di cuenta de que, a medida que hacía contacto con Dios, iba entendiendo quién era yo en realidad”.
“Busca ese poder y pídele ayuda cuando te sientas aturdido o con miedo, de la misma forma en que una planta busca la luz”.
“Según vamos mejorando en el uso del ‘lenguaje del corazón’, nuestras comunicaciones se mejoran al mismo ritmo; ya tenemos paso franco para atravesar todas las barreras de distancia e idioma, de distinciones sociales, de nacionalidad y religión que han creado tantas divisiones en el mundo de nuestros días”.
