Cita Diaria con La Viña 26 de Diciembre
“Una clara visión del mañana sólo viene después de una mirada realista al ayer”.
“Una clara visión del mañana sólo viene después de una mirada realista al ayer”.
“Persevero a pesar de la derrota. Ahora puedo exponerme al rechazo, porque ya no me siento resentido y deprimido cuando ocurre”.
“Las emociones de un alcohólico pueden fluctuar, como los frentes climáticos”.
“Al trabajar con otros puedo presenciar el milagro de la sobriedad y observar el brillo en sus ojos cuando aprenden a hablar el lenguaje del corazón”.
“Como alcohólicos activos, todos escapamos de la vida, hacia la muerte. Al unirnos a AA, revertimos ese proceso —nos entregamos a la vida tal y como es, y no como nos gustaría que sea—”.
“Hay una tarea que podemos hacer fantásticamente bien —y nada podrá evitar que la ejecutemos si es lo que en realidad queremos—: trabajar sobre nosotros mismos, interiormente. Implica limpiar el desorden de los falsos valores, las ambiciones irreales y los viejos resentimientos, y reemplazarlos con las cualidades que deseamos tener: amabilidad, tolerancia, calidez. Así comenzaremos a apreciar los valores reales de la vida y notaremos que distan mucho de los sueños distorsionados y nebulosos de nuestro pasado”.
“Trato de practicar el programa lo mejor que puedo. Pero lo más importante, estoy liberado de la obsesión por el alcohol. Vivo una vida de paz y tranquilidad en mi hogar, en mi trabajo y en la sociedad. Y todo eso se lo debo a mi recuperación en AA”.
“Mi deseo es vivir dentro del círculo de los Tres Legados de Alcohólicos Anónimos, y mantenerme así en armonía y equilibrado”.
“Uso mucho la oración para reeducar mi mente y mantenerla en silencio, cada vez que resiento a alguna persona. Tal como me indica la literatura, trato de orar por la persona que resiento, pidiendo para ésta lo que desearía para mí”
“Nadie puede liberarse completamente del miedo, de la ira, y del orgullo. Por lo tanto, en esta vida nunca llegaremos a conseguir nada parecido a la humildad y al amor perfectos. Así que, en cuanto a la mayoría de nuestros problemas, tendremos que contentarnos con un progreso muy gradual, interrumpido a veces por serios contratiempos. Tendremos que abandonar nuestras viejas actitudes de ‘todo o nada’”.
“Las Tradiciones no son reglas, ni reglamentos, ni leyes. No se puede imponer sanciones ni castigo a quien las infringe. Tal vez estos principios no se puedan aplicar con éxito en ningún otro sector de la sociedad. No obstante, en esta comunidad de alcohólicos, estas Tradiciones, aunque no se puede forzar a nadie a cumplirlas, tienen una fuerza superior a la de la ley”.
“Las formas en que nuestros alcohólicos “dignos” a veces han tratado de juzgar a los “menos respetables” son, en retrospectiva, algo absurdas. Imagínate, si puedes, un alcohólico que juzgue a otro.”
“Me dijeron que consiguiera una madrina e hiciera uso de ella, que llamara a la gente, que no tratara de resolver nada y, sobre todo, QUE NO BEBIERA, PASARA LO QUE PASARA”.
Yo sabía que ese era mi lugar, este era mi grupo, allí estaba la única oportunidad de encontrar lo que busqué por más de treinta y cinco años: veinticuatro horas de sobriedad.
“Antes de llegarme la fe, vivía como un extraño en un cosmos que, muy frecuentemente, me parecía hostil y cruel”.
