Cita Diaria con La Viña 22 de Junio
“El mundo de la verdad es el de lo real. Es la habitación en la que estoy sentado, el gatito que duerme, el trabajo que debo hacer. Es el aquí. Es el ahora”.
“El mundo de la verdad es el de lo real. Es la habitación en la que estoy sentado, el gatito que duerme, el trabajo que debo hacer. Es el aquí. Es el ahora”.
“Las satisfacciones emocionales e instintivas nos vienen como dividendos de sentir el amor, ofrecer el amor, y expresar un amor apropiado para cada relación de nuestra vida”.
“Sin importar qué suceda en mi vida, sin importar cuán mal parezcan estar las cosas, siempre puedo hallar algo por lo que estar agradecido, si busco bien”.
“No estoy aquí para cambiar a Alcohólicos Anónimos. AA está aquí para cambiarme a mí”.
“Si seguimos nuestras Tradiciones, sobreviviremos y, espero, creceremos. Las Tradiciones nos indican que debemos servir, no gobernar; atraer, — no promocionar; transmitir el mensaje, — no forzar su aceptación; mantener vivos los Tres Legados: la Recuperación, la Unidad y el Servicio. Éstas son nuestra salvación”.
“El verano pasado, visité el cementerio de Akron donde yacen Bob y Anne. La sencilla lápida no dice ni una palabra acerca de Alcohólicos Anónimos. Eso me alegró tanto que lloré”.
“Todos somos importantes, pero no por las razones que creemos”.
“La cordura empieza por aceptar mentalmente la realidad”.
“Hoy intento hacer lo que puedo para dar amor. ¿Puede haber algo más importante que eso?”
“La piedra fundamental de la liberación del miedo es la fe: una fe que, a pesar de las apariencias mundanas en contra, me hace creer que vivo en un universo que tiene sentido”.
“AA no es un lugar; es una actitud mental, una calidez del corazón, una cuarta dimensión espiritual en la que las cosas materiales no pueden tener la prioridad”.
“En algún momento de cada día, los alcohólicos en recuperación necesitamos pasar tiempo con nosotros mismos”.
“Me dijeron que, cuando comenzara mi propio viaje a través de los Doce Pasos, hallaría a Dios en el lugar más impensado: parado justo en medio de la verdad sobre mí mismo”.
“El grupo al que me uní me salvó la vida. .... Durante una hora, estuve segura. Durante una hora, me refugiaba entre aquellos cuyo miedo una vez había sido tan grande como el mío. No les entregué mi miedo —ellos lo tomaron—. Lograron que se me escape de las manos con abrazos y risas, con experiencias compartidas”.
“Mi disposición a que se me liberase de mis defectos de carácter aumentó cuando me di cuenta de que mi crecimiento espiritual sería escaso o nulo si continuaba aferrándome a mis viejas ideas y defectos”.
