Cita Diaria con La Viña Enero 30
“Que siempre amemos lo mejor de los demás y nunca temamos lo peor”.
“Que siempre amemos lo mejor de los demás y nunca temamos lo peor”.
“Siempre debemos saber que el cambio no significa necesariamente progreso. Estamos seguros de que cada nuevo grupo de trabajadores del servicio mundial querrá probar todo tipo de innovaciones que, con frecuencia, implicarán poco más que una dolorosa repetición de errores pasados ...Y si, a pesar de todo, se realizan desvíos equivocados, puede que estos conceptos ofrezcan un medio directo de recuperar en forma segura un equilibrio operativo que, de lo contrario, tomaría años de infructuosa búsqueda hallar nuevamente”.
“Cada día, alcohólicos desesperanzados, indefensos, participan de las reuniones de AA, se aferran a la esperanza y comienzan a renovar su espíritu”.
“Agradezco que las personas de AA me hayan mostrado cómo vivir sobrio. Sin embargo, otras fuentes me enseñaron muchas otras cosas. Aprendí sobre el silencio gracias a la brisa que flota en el pasto en un cálido día de verano. Aprendí sobre el amor incondicional gracias a mis mascotas. Aprendí a sentir admiración por el mundo gracias a mis hijos. Aprendí que todas las cosas tienen un inmenso poder”.
He descubierto que no puedo ser liberada de mi obstinación desbocada si no incluyo a Dios en mi vida al despertar. Hoy quiero el poder de Dios en mi vida porque hay muchísimo que hacer. Estoy cansada de insistir en que puedo hacerlo sola sin la ayuda de Dios, como si fuera una niña de cuatro años en rebeldía con mis padres.
Soy consciente de las cosas que hago y pienso, cosas como, Dios obra a través de mi, y las cosas se hacen.
Me siento muy agradecida por este estilo de vida que Alcohólicos Anónimos me ha dado gratuitamente. Estoy agradecida de pertenecer a este programa siendo una alcohólica, porque nunca he oído decir que se puede obtener todo esto en ningún otro lugar.
El alcohol opacó mi vida, pero AA hoy en día me hace brillar como una estrella. ¿Qué más puedo pedir?
Recuerdo a mi llegada, me regalaron una revista La Viña. Las historias me hicieron reflexionar profundamente en el problema que tenía y que desconocía: La aceptación, aceptar que soy un AA. Esa experiencia que leí era mi propia experiencia, solo que diferente actor y otro escenario, y ahi mismo comprendí que soy un AA.
“La historia de AA nos ha enseñado que, cuando se presenta una necesidad apremiante, siempre se ve satisfecha. En este aspecto, estoy totalmente convencido de que nuestra historia seguirá repitiéndose”.
“Puesto que la calamidad personal ya no nos mantiene cautivos, nuestro más urgente y estimulante interés en el presente es el que tenemos por el futuro de Alcohólicos Anónimos; cómo preservar entre nosotros, los AA, una unidad tan sólida que ni las debilidades personales ni la presión y discordia de esta época turbulenta puedan perjudicar nuestra causa común”.
“La responsabilidad es un regalo; y, aunque no estamos obligados a aceptarlo, jamás lograremos sentir la paz, la seguridad y el amor de una sobriedad vital hasta que lo hagamos”.
“No beber es el primer requisito para la alegría; el segundo es la gratitud”.
“Sólo al dar podemos recibir completamente”.
“Empecé a confiar en mis amigos lo suficiente como para apoyarme en ellos”.
