Cita Diaria con La Viña 26 de Abril
“Siempre hay críticos constructivos, son nuestros verdaderos amigos. Siempre debemos escucharlos con cuidadosa atención”.
“Siempre hay críticos constructivos, son nuestros verdaderos amigos. Siempre debemos escucharlos con cuidadosa atención”.
“La serenidad y la paz mental son el resultado directo de aceptar nuestras vidas tal y como son en este preciso momento, y todo el dinero del mundo no puede comprar ese tipo de paz”.
“No podría aprovechar el amor de Dios mientras no pudiera devolvérselo amando a mis prójimos como Él quería que yo hiciera. Y esto no lo podría hacer mientras siguiera siendo víctima de falsas dependencias”.
“Cuando mire a los ojos a quien esté a mi lado y le pregunte ‘¿Cómo estás?’, me tomaré el tiempo de escuchar la respuesta. Debo recordar que todos podemos necesitar, en cualquier momento, el mismo amor y respaldo que quien asiste a su primera reunión”.
“Cada recuperación, aunque pase inadvertida, mejora el mundo de alguna forma”.
“En sí misma, la experiencia de sincerarme totalmente por primera vez ante un miembro de AA me drenó y me dejó aturdido. Al recobrar la sensibilidad, me di cuenta de que algo había cambiado en mi interior. Fue la primera vez que, en AA, logré sentir la luz del amor de Dios sobre mis heridas —y verdadera paz mental—”.
“No puedo describir con precisión cuán liviano me siento desde que di el Quinto Paso y lo bien que duermo en la noche”.
“Mayor humildad, conexión, y confianza, son las recompensas de pedir ayuda y bien valen el esfuerzo”.
“Sólo podemos obrar con la máxima potencia y el mayor efecto si nos aferramos al objetivo espiritual primordial de AA: el de llevar su mensaje al alcohólico que aún sufre del alcoholismo”.
“Mientras más dispuesto estoy a aprender, más cosas buenas me suceden”.
“Todo progreso en AA se puede calcular en términos de sólo dos palabras: humildad y responsabilidad”.
“Es nuestra experiencia como alcohólicos lo que nos otorga un valor único. Podemos acercarnos a quienes sufren de una manera inigualable”.
“Sólo la confianza mutua puede ser la base del gran amor: el que sentimos para con todos nuestros compañeros, y el que todos sentimos para con Dios”.
“No fueron las maravillosas personas que conocí a lo largo de este fantástico territorio quienes me ayudaron a mantenerme sobrio la mayor parte del tiempo. Fueron las increíbles personas que, sentadas alrededor de una mesa en mi ciudad, me amaron cuando yo no podía amar, esperaron a que dejara de mentir, y me toleraron cuando no quería formar parte de nada y nunca me rechazaron cuando resultaba insoportable. Gracias a su amor y a su paciencia, pude salir de mí mismo y comprometerme, como pude, con el grupo”.
“El mañana, en su totalidad, no es más que una extensión del aquí y ahora”.
