Cita Diaria con La Viña 12 de Marzo
“Que jamás olvidemos que no podríamos existir si no fuera por la gracia de Dios”.
“Que jamás olvidemos que no podríamos existir si no fuera por la gracia de Dios”.
“Creemos que cuando dos o tres alcohólicos se reúnan en interés de la sobriedad, pueden llamarse un grupo de AA con tal de que, como grupo, no tengan otra afiliación”.
“Hace dos o tres años, la Oficina Central pidió a los grupos que hicieran una lista de sus reglamentos y que las enviaran a la sede. Después de haberlas recibido, las recopilamos, viéndonos obligados a cubrir muchas hojas de papel. Tras breve reflexión sobre tantísimos reglamentos, se desprendió una sorprendente conclusión. Si todos estos edictos hubieran estado vigentes en todas partes al mismo tiempo, le habría sido imposible a cualquier alcohólico unirse a AA”.
“Los que recaen, los que mendigan, los que chismorrean, los que tienen trastornos mentales, los que se rebelan contra el programa, los que se aprovechan de la fama de AA – muy rara vez perjudican al grupo de AA por mucho tiempo…Nos obligan a cultivar la paciencia, la tolerancia y la humildad”.
“En los años venideros sin duda cometeremos errores. La experiencia nos ha enseñado que no debemos temer a hacerlo, siempre que sigamos estando bien dispuestos a confesar nuestros defectos y corregirlos prontamente”.
“La fe es mucho más que nuestra más preciada dádiva; compartirla con otros es nuestra mayor responsabilidad”.
“La culpabilidad o la rebeldía excesivas conducen a la pobreza espiritual”.
Gracias a nuestro programa puedo apreciar cada minuto de mi vida; puedo apreciar las cosas simples; puedo apreciar lo cotidiano”.
“Independientemente de las justificaciones que puedan existir para el empleo de palabras y frases vulgares al hablar, lo cierto es que el llamado que me hace el programa de AA, mediante la práctica de los Doce Pasos, es al cambio”.
La expresión ‘Poder Superior’ me pareció un poco tonta. ¿Quién era el Poder Superior? ¿Dios? Los cofundadores del grupo notaron mi escepticismo. Me dijeron que no era el concepto del Dios castigador, sentencioso o impositivo, sino un concepto nuevo, pero a la vez antiguo, una fuerza que rebosaba cualquier definición de la que yo tuviera memoria, porque no se le definía con palabras, sino en la acción”.
“A medida que me voy conociendo comprendo la seriedad de la palabra ‘resentimiento’. Para mí, es volver a sentir cualquier cosa, situación, emoción, sentimiento, etc., que ha sucedido en mi vida, ya sea en el pasado o en las veinticuatro horas de hoy”.
“La verdadera respuesta tiene que ser el fruto de nuestras discusiones, nuestras diferencias de opinión, nuestras experiencias cotidianas, y nuestro consentimiento general”.
En ocasiones, el único lugar en el planeta que todo tiene sentido para mi es en una reunión de Alcohólicos Anónimos.
¿Acaso nosotros, también, no conocemos una nueva libertad una vez que rompemos el cascarón del miedo, de las ideas fijas, del prejuicio y del orgullo?
La Primera Tradición significaba “hacernos a un lado y trabajar por un bien mayor”. Esto no era lo que esperaba escuchar, pero se me habían acabado las ideas y estaba dispuesta a intentar algo diferente.
