Cita Diaria con La Viña 30 de Diciembre
“Como alcohólicos activos, todos escapamos de la vida, hacia la muerte. Al unirnos a AA, revertimos ese proceso —nos entregamos a la vida tal y como es, y no como nos gustaría que sea—”.
“Como alcohólicos activos, todos escapamos de la vida, hacia la muerte. Al unirnos a AA, revertimos ese proceso —nos entregamos a la vida tal y como es, y no como nos gustaría que sea—”.
“Hay una tarea que podemos hacer fantásticamente bien —y nada podrá evitar que la ejecutemos si es lo que en realidad queremos—: trabajar sobre nosotros mismos, interiormente. Implica limpiar el desorden de los falsos valores, las ambiciones irreales y los viejos resentimientos, y reemplazarlos con las cualidades que deseamos tener: amabilidad, tolerancia, calidez. Así comenzaremos a apreciar los valores reales de la vida y notaremos que distan mucho de los sueños distorsionados y nebulosos de nuestro pasado”.
“Hoy sé que la vida no se compone de una lista de obligaciones, sino de una lista de oportunidades. Y quiero aprovechar cada una de ellas. A ti te acaban de ofrecer una en bandeja de plata, gratis, como tú dijiste. Ojalá te decidas a aprovecharla”.
“El miedo es seguramente una barrera para la razón y el amor y, por supuesto, refuerza la ira, la vanagloria y la agresión”.
“Participar en las reuniones y las visitas de Paso Doce disminuyeron la fuerza de mis defectos de carácter y me dieron la libertad para trabajar en el programa haciendo uso de un padrino, lo cual me ayudó a seguir viviendo”.
“Por su usual destructividad, hemos encontrado que el miedo puede ser el punto de partida para cosas mejores”.
“La glorificación personal, la soberbia, la ambición obsesiva, el exhibicionismo, la suficiencia intolerante, la loca avidez de dinero o poder, el no querer reconocer los errores y aprender de ellos, la satisfacción de sí mismo, la perezosa complacencia – estos y otros muchos son los típicos defectos que tan a menudo afligen a los movimientos, así como a los individuos”.
“Me di cuenta que la mejor manera para mantenerme sobrio consistía en pasarle el mensaje al hermano que aún estaba atrapado en las garras del alcoholismo, para que él tuviera la oportunidad de conocer el programa de amor, paz y esperanza que encuentra el enfermo alcohólico en AA”.
“Con mis compañeros de AA aprendí a hacer una sola cosa casi a la perfección: dar el primer Paso. Recuperé la buena salud, mi trabajo y sobre todo el amor de mi esposa e hijos”.
“El temor no tiene que ser siempre necesariamente destructivo, pues las lecciones de sus consecuencias nos pueden conducir a la adquisición de valores positivos”.
“El programa, al menos, me ha enseñado que debo hacerle frente a la vida sin tener que recurrir al licor. No quiero y no voy a apartarme de los grupos, pues quiero estar bien, sentirme bien y darle gracias a Dios todos los días por las buenas y las malas”.
¿Alguno se preguntará si AA es una cueva de sufrimientos y conflictos? Claro que no. La mayoría de los A.A. hemos encontrado la paz. Aunque lentamente, hemos logrado mayor humildad, cuyos dividendos son la serenidad y un gozo verdadero.
AA me atrajo porque no excluía a nadie, y agradezco las lecciones que me enseñó con el correr de los años: que hemos dejado de pelearnos con todo y con todos; que son los detalles de mis acciones lo que me define; que mi percepción de la vida está en constante evolución; que las ‘sugerencias’ básicas que recibí cuando me uní a la Comunidad son mis compañeras de vida y que, si continúo siendo miembro activo de AA, más será revelado.
"Y paulatinamente mi vida se fue llenando de paz interior y de la alegría de vivir con que había soñado. Los buenos días de que me hablaran tanto empezaron a llegar, para mi satisfacción y de toda mi familia, que ahora sí constituye un hogar hermoso donde hay respeto, tolerancia, amor y armonía, a pesar de las dificultades normales de la vida".
"Antes de la llegada de la fe, yo había vivido como un extraño en un mundo que muy a menudo parecía a la vez hostil y cruel. En él no podía existir seguridad interior para mí".
