Cita Diaria con La Viña 11 de Julio
“A medida que crece la fe, aumenta nuestra seguridad interior”.
“A medida que crece la fe, aumenta nuestra seguridad interior”.
“La verdad ... corta las cadenas de la esclavitud del alcohol. Continúa liberándonos de incontables conflictos y penas; destierra el miedo y la soledad”.
“Enfrentarnos a nosotros mismos ... suele ser más difícil que ser honesto con otros”.
“Precisamente cuándo y cómo decimos la verdad, o nos quedamos callados, puede revelar la diferencia entre la auténtica integridad y la total falta de la misma”.
“Es muy difícil guiar un auto estacionado para que avance, sin importar en qué dirección queramos ir … Lo que quiero decir es que, para que me pudiesen guiar, primero tuve que emprender un camino”.
“Me di cuenta de que las pequeñas cosas que daba por sentado todos los días eran las que más significado tenían”.
“Seguir un camino espiritual es cada vez más esencial para mí. Tenía miedo de que implementar el Tercer Paso me condenase a una vida de resignado sacrificio personal. Pero me di cuenta de que, en realidad, me otorga la libertad de pensar y de actuar como verdaderamente soy”.
“Había estado viviendo muy aislado, muy alejado de mis compañeros y muy sordo a esa voz interior”.
“La humildad es un logro personal; no es algo que alguien nos pueda dar. Empieza como un brillo fugaz y crece como un cristal de hielo. Además, es frágil: requiere cuidados y protección constante”.
“Sin importar ... los éxitos o los fracasos mundanos, las penas o los placeres, la enfermedad o la salud, e incluso la muerte, podemos llevar una vida de posibilidades ilimitadas si estamos dispuestos a perseverar en nuestro despertar implementando los Doce Pasos de AA”.
“No existen el tú, el yo o el ellos. Todo está conectado, y la salvación de cada uno está vinculada con la salvación de todos”.
“Todos escuchamos y fuimos testigos de milagros: la sanación de personas quebrantadas, la reconstrucción de hogares rotos. Y siempre fue el trabajo constructivo y personalizado que implica el Paso Doce sobre la base de una eterna fe divina, el que los hizo posibles”.
“Lo único que podía ahuyentar mi enfermedad era el sol que anunciaba otra mañana. Igual que cuando contaba los días y, al levantarme, pensaba: ¡Eso, lo logré!”.
“La esencia de todo progreso es la buena disposición para hacer los cambios que conducen a lo mejor y luego la resolución de aceptar cualquier responsabilidad que estos cambios nos entrañen”.
“Aprendí que no soy responsable por la felicidad de nadie, salvo la mía. Pero más importante que eso, aprendí que la felicidad verdadera es un trabajo interno”.
