Lento pero seguro
Septiembre / Octubre 2022 | Pase lo que Pase | Jóvenes

Lento pero seguro

Su vida volaba al mismo tiempo que perdía todo, y ahora aprende a apreciar cada día en recuperación.

Buenos días compañeros, espero que estén pasando bien otras 24 horas más de sobriedad. A mí me dirán “El pollo” y soy un alcohólico más. Tengo 24 años y llevo un año y dos meses sin beber. Mi llegada a AA fue por medio de una invitación de un amigo, ya que él veía que estaba destruyendo mi vida.

A la primera no me quedé, todo esto lo tomé a juego, tuve que ir a hacer la prueba unos meses más y los látigos del alcohol me hicieron regresar nuevamente. Regresé porque ya no tenía nada, perdí mi trabajo, mi casa y me quedé sin dinero, me quedé sin nada. Tuve que llamar nuevamente, aunque con miedo de ser rechazado por haber bebido, pero fue todo lo contrario, me recibieron con el mismo cariño y amor del primer día.

Mi vida fue un desastre, hoy puedo verlo, ya que en días pasados no me daba cuenta que estaba destruyendo a lo que yo decía que amaba: mi familia.  Soy un joven que todo lo quise vivir a prisa, todo rápido, sin ver el daño que iba a ocasionar.

Hoy, que no bebo, mi vida ha tenido muchos cambios en poco tiempo, y estoy agradecido con mi Poder Superior por estar aquí un domingo temprano en un taller, sin estar crudo.

Hoy en día veo las cosas diferentes, mi familia está más tranquila, ya no los ando molestando a altas horas de la madrugada y eso me hace sentir bien, me da más ánimos de seguir adelante cada día. Estoy agradecido de haber llegado a un grupo de AA y aquí estoy sirviendo, porque mi servicio es lo que me ha mantenido y ayudado a estar sin alcohol y sin drogas. Soy cafetero de mi grupo, aunque a veces no les gusta el servicio a los compañeros, es mejor estar aquí que afuera en la calle.

Yo soy “El pollo”, y mi llegada aquí ha sido un gran cambio en mi vida. Tengo mis dos hijos y a su mamá. A veces me siento, veo a mi alrededor y lo único que digo es: “Gracias, muchas gracias por permitir que personas como yo tengan un lugar donde puedan ser entendidos, desahogados”. Si hay alguien que llegue a leer mi experiencia, pues quiero motivarlos a que esto funciona, y más a nosotros los jóvenes, yo llegué a los veintitrés años y soy un miembro más de AA.

Gracias por escucharme y que tengan felices 24 horas.

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