Una falsa ilusión
Noviembre / Diciembre 2022 | Cortos de La Viña | Sección Especial

Una falsa ilusión

El efecto del alcohol solo parecía darle alivio al principio

Buenas noches compañeros de AA, les deseo unas felices 24 horas de sobriedad.

Hoy, solo por la gracia de un Poder Superior, no bebo nada que contenga alcohol, hoy solo por hoy, un día a la vez.

Yo soy un alcohólico drogadicto en recuperación. Todo comenzó en el hogar, crecí en un hogar disfuncional. Empecé a tener miedo, inseguridad, falta de amor y sentía un vacío en el interior de mi ser.

Recuerdo la primera vez que tomé un trago de cerveza, que pinche amarga sabía. Le di un trago a la cerveza de mi papá y como nunca me dijo alguna palabra de aprecio, ese día mi padre se sintió orgulloso de mí, dijo: “Ese es mi hijo, va a ser un hombre”. Me llenó de alegría, y aunque la cerveza no me gustó, las palabras que él me decía si me gustaban. Yo tenía seis años y ya me sentía carente de amor. Después, cada vez que tenía la oportunidad de tomar un trago de la cerveza de mi papá lo hacía, y terminó gustándome la cerveza.

Como a los once años de edad tuve mi primera laguna mental. Mi padre falleció cuando yo tenía trece años, el alcohol se lo llevó dejando una familia numerosa y la responsabilidad quedó en mi hermano mayor y en mí. Don alcohol me hacía sentir bien, me daba seguridad, confianza y valor. Los miedos desaparecieron con el alcohol y fue inventando una falsa ilusión.

Después de los trece años le di rienda suelta a mi dependencia de alcohol, tomaba cada fin de semana y después todos los días. Pasó el tiempo y yo pensando que tenía el control para dejar de beber alcohol cuando yo quisiera.

Empecé a tener problemas con la ley, con la familia, en el trabajo, con mi salud. Tuve una sobredosis de cristal y todavía decía: “Yo no tengo problemas con el alcohol y drogas”.

Conseguí un folleto de AA con la intención de que mi hermano fuera a Alcohólicos Anónimos, claro que no fue. No pude más y tomé la decisión de pedir ayuda. El folleto me sirvió a mí. Busqué un grupo de AA y llegué por primera vez el 25 de septiembre de 2014, desde ese día no he vuelto a tomar alcohol ni a drogarme, solo por la gracia de un Poder Superior que para mí es Dios, y AA, un día a la vez.

Hoy soy consciencia de AA y actualmente soy el RSG del grupo. Estoy muy contento de servir, el servicio me ha mantenido ocupado y recuperándome un día a la vez. Compañeros de AA, les deseo felices 24 horas de sobriedad.