No es de repente
Noviembre / Diciembre 2022 | Cortos de La Viña | Sobriedad Espiritual

No es de repente

El bienestar emocional requiere de acciones constantes y regulares

Quisiera comenzar diciendo que, antes de asistir a un grupo de AA, yo ya había dejado de beber por dos años. Mi primo me sugería entrar a un grupo de AA, pero, puesto a que yo ya había dejado de beber, no le daba importancia a asistir, yo decía: “Pues no lo necesito, yo ya dejé de beber sin ayuda de nadie ni de ninguna asociación”.

Sin embargo, al pasar el tiempo me daba cuenta que estaba dejando de sonreír y de disfrutar las cosas que hacía. No entendía a ciencia cierta el por qué me sentía como un robot programado automáticamente para hacer labores diarias sin la mínima emoción al hacer las cosas, solo lo hacía porque tenía que hacerse.

En mis relaciones interpersonales era una persona más temerosa que ahora, sin buena autoestima, con miedo al compromiso y/o a las decepciones por parte de la pareja en turno y eso me llevaba siempre a lo mismo, a arruinar las cosas.

En el caso de mis amigos y familiares, siempre sentía la necesidad de querer resolverles sus problemas (ayudar), olvidándome incluso de mis propios asuntos, y eso también me afectaba en varios aspectos de mi vida personal, porque dejaba cosas importantes mías por quedar bien con los demás, buscando su gratitud hacia mí.

A pesar de que tengo poco camino recorrido dentro de esta agrupación llamada AA, he aprendido a anteponerme a mí mismo antes que todo, porque estando bien en lo físico, mental y emocionalmente, todo a mi alrededor marchará mejor que antes, y de esa manera, podría ayudar desinteresadamente a mis semejantes dentro de mi tiempo restante y/o mis posibilidades, sin esperar nada a cambio, incluso ni siquiera un gracias. Y no por esa razón deberé sentir algo malo hacia dichas personas.

De igual manera en mis relaciones interpersonales, al darme a mí mismo el valor exacto podré entregar amor hacia mis parejas desinteresadamente, y así evito sufrir al no esperar lo mismo del otro lado hacia mi persona, solo aprender algo de cada situación.

Principalmente, AA me ha ayudado a detectar cuáles son mis defectos, malos hábitos y malas emociones, y una vez detectadas, empezar a limarlas mediante la exposición de esas cuestiones en tribuna. También al leer y escuchar a otros compañeros me di cuenta que existe un camino a la estabilidad emocional y muy posiblemente a la felicidad.