El legado de servicio
Noviembre / Diciembre 2022 | Cortos de La Viña | Veteranos

El legado de servicio

Su recuperación depende de un estilo de vida altruista

Cuando comencé a militar en los grupos tradicionales, escuchaba muchas frases tanto positivas como negativas con relación al servicio. Decían algunos compañeros que el servicio no te da la recuperación, otros decían que el que sirve solo lo hace para quedar bien, otros mencionaban que el que servía en los servicios fuera del grupo era para fugarse de la terapia de recuperación etc. La verdad es que yo me confundía, y como en realidad nunca había servido para nada antes de llegar a AA, prefería usar esas frases como excusas para no servir en mi comunidad.

Aquí la importancia de tener un padrino, ya que él me puede guiar entre la confusión que voy adquiriendo de lo que escucho, pero yo, por mi soberbia, prefería no tocar el tema del servicio, preferí tomar la idea de que primero me tenía que recuperar para empezar a servir.

Así pasé casi diez años de los veinticuatro que llevo en AA. Esos son los años más duros que he pasado en AA, me concentré únicamente en mí mismo. Dios me concedió la bendición de tener un par de ahijados que fueron mi ancla dentro de la comunidad.

Llegó el tiempo en que en una reunión de trabajo me motivaron a servir como representante de la oficina intergrupal. Mi padrino me sugirió que ya era tiempo.

Empecé a asistir a las reuniones de la oficina intergrupal con mucha rebeldía, no entendía nada de lo que se hablaba, era intolerante. Yo no quería estar allí, y para colmo, cuando daba mis informes en mi grupo siempre algo me faltaba. Tuve que pasar por las etapas de crecimiento en el servicio, que para un egocéntrico como yo no fueron nada agradables.

Asistiendo a las reuniones de los ROI me motivaron a servir como alterno de secretario de un comité de la oficina, y terminé siendo el coordinador alterno de dicho comité y tesorero titular.

Era verdaderamente frustrante ver la irresponsabilidad de mis compañeros y la facilidad con la que tiraban los servicios. A mi me daban ganas de hacer lo mismo, pero mi ego y el miedo al qué dirán no me lo permitían. Así que terminé mis servicios, y curiosamente, ya al final, empecé a apreciar y a sentir la satisfacción de completar algo en mi vida, ya que siempre todo lo había dejado a medias.

Continué con otros servicios. Se abrió un grupo cerca de mi casa, y después de pasar por los estragos de liberarme de la codependencia de mi grupo base “El sendero de vida”, ese es el nombre de mi grupo anterior, decidí cambiarme al grupo “Hispano Apache Junction”. Pasé por todos los servicios del grupo, y después me dieron la oportunidad de servir como ROI otra vez, ahora de este grupo.

Terminé mi servicio como ROI y continué sirviendo en la Oficina Intergrupal de Phoenix por algunos años. Serví en el comité de información al público como coordinador, serví como coordinador del comité de cooperación con la comunidad profesional. Después coordiné el comité de instituciones y terminé sirviendo como coordinador de la oficina intergrupal hispana de Phoenix, Arizona.

He servido dos años como representante de servicios generales de mi grupo base, y este año termino mi servicio como miembro del comité de distrito (MCD) del sub distrito 16 – 163 Área 03 Arizona.

He aprendido que el darle vida a nuestro legado de servicio en nuestra recuperación es sumamente importante para nuestro crecimiento espiritual, ya que conlleva el estar dispuesto a dar sin esperar nada a cambio.

Antes de entregarme al servicio, vivía en constantes borracheras secas, ya con algunos años dentro de AA. El servicio me sacó de ese estancamiento. Además, he recibido muchos más frutos de los que me imaginaba. El servicio me ha enseñado a disfrutar más de mi sobriedad. También, me ha enseñado a concientizar más la importancia que tiene el que la comunidad de Alcohólicos Anónimos prevalezca para aquellos que aun ni nacen y que padecerán de la enfermedad del alcoholismo.