Cartas del lector noviembre/diciembre 2022
Noviembre / Diciembre 2022 | Cortos de La Viña | En cada edición

Cartas del lector noviembre/diciembre 2022

Libre de espíritu
Susanville, California

Mi nombre es Jorge V., soy alcohólico y tengo dos años sin tomar alcohol.

Solo quiero agradecer por el gran trabajo que están haciendo con la revista La Viña. Yo soy prisionero en una prisión de alta seguridad, y gracias a La Viña pude identificarme como alcohólico, ya que para mí la revista es una ventana al mundo de afuera, estoy pagando una larga condena de 47 años.

En el año 2014 estuve libre, y mi madre, que pertenece a esta gran comunidad de AA, me invitó a su grupo base, pero no me identifiqué con nadie. Más tarde me encuentro torcido y arrepentido por mi ingobernabilidad.

Gracias al mensaje de esperanza y fortaleza, hoy me siento más libre de espíritu. Felices 24 horas.

Jorge V.

Apoyo de mujeres
Mesa, Arizona

Mi llegada a AA fue en septiembre de 2017, con la vida llena de frustraciones; odio a mí misma, a la vida, a la sociedad y demás. Llegué a un grupo predominado por hombres, se sentía a rose de piel el machismo y el miedo a que una mujer pudiese cambiar la sintonía del grupo.

Tres meses transcurrieron y aún no veía mujeres en ese grupo. Ya casi al punto de la locura, sin alcohol y mi neurosis, depresión, emociones a todo lo que da. ¡Por fin! un día llegó un compañero y me dio el número de teléfono de una compañera, mi MADRINA hasta el día de hoy, mi salvadora, mi ángel. La que me acogió entre sus brazos y me sigue guiando en el programa.

Desde mi primer día en AA me di cuenta de que había una gran necesidad de pasar el mensaje de AA entre las mujeres hispanas. Que había muchos prejuicios y cultura hispana, lo que hace difícil quedarse en el grupo.

En el 2019 nuestra custodia fue a un foro de servicio y nos invitó a un taller de mujeres hispanas en AA, cosa que llegó justo a tiempo, ya que se había iniciado una reunión de mujeres y se formó mucha controversia. Esa invitación al Cuarto taller de mujeres hispanas desenvolvió lo que fueron mis primeros años de servicio en AA que transformaron mi vida. Dios me mandó a empezar a trabajar con la mujer hispana, este propósito me ha llevado a tocar un fondo emocional y trascender muchos conflictos que he llevado cargando toda mi vida.

El trabajo con los demás, especialmente con mujeres, me ha enseñado a verme a través de ellos, a amarlos y aceptarlos como seres humanos que sufren igual que yo y buscan lo mismo que yo: una vida útil y feliz.

Lo mejor de todo es que hoy, este día, tengo el amor, respeto y compasión de mis dos hijas, a las cuales causé tanto daño con mi alcoholismo, y tengo dos nietos que no han visto a su abuela borracha, eso es lo que les digo a mis compañeros, que recuperarán todo esto.

Hoy somos las anfitrionas del Sexto taller de mujeres en AA. Por primera vez en Arizona, en el área 3, seré anfitriona de un evento completamente nuevo, a pesar de alguna resistencia hemos tenido un gran apoyo de toda la comunidad del área de Phoenix. Por primera vez estamos en un comité de mujeres hispanas de AA, trabajando en un evento de AA. Dios nos está guiando poco a poco para seguir pasando el mensaje entre mujeres hispanas en AA y pronto veremos más mujeres en nuestros grupos y servicios generales. Felices 24 horas,

Berenice R.