Amor duro
Noviembre / Diciembre 2022 | Cortos de La Viña | Sección Especial

Amor duro

Su papá lo echa de casa por borracho, pero también le ayuda a buscar una solución

Mi nombre es Pedro y soy alcohólico. Tuve una carrera alcohólica desastrosa de diez años. Una vez, en Navidad, ofendí a mi familia y en mi último año de bebedor ya casi dormía en la calle. Recuerdo que una vez me dormí al frente de mi casa y me robaron los zapatos, sin embargo yo decía que no hacía daño a nadie.

Mi padre, cansado de mis promesas de dejar de beber, me echó a la calle. Le dije a mi papá que buscara la dirección de AA y llegué al programa de Alcohólicos Anónimos un doce de julio de 1999. Me dieron la bienvenida y parecía que me estaban contando la historia de mi vida, como dijeron, somos cortados por una misma tijera. Me dijeron que vaya todos los días al grupo. Me compré el texto básico y además, tuve un padrino quien me dijo: “Déjate llevar por el programa”.

Luego me animé a entrar en el servicio como cafetero del grupo, fue de mucha ayuda ser constante en el servicio. Pasé por todos los servicios en mi grupo, luego entré como RSG y ahí también pasé por todos los servicios, también fui delegado de mi área.

Agradezco a mi Poder Superior y a nuestros cofundadores de estar en AA, sino Pedro estaría ahora muerto. AA me dio una nueva forma de vivir y prefiero esta vida actual, no estaré bien económicamente pero prefiero esta vida de sobriedad.

Mi padre murió hace cinco años y los compañeros de mi grupo estuvieron conmigo, apoyándome espiritualmente. Les deseo unas felices 24 horas.