Cantando en sobriedad
Hace tres años llegué a una sala de AA, desmoralizada, con muy poco dinero y endeudada. Me sentía fracasada, usada, maltratada y huyendo de un fondo aún más profundo del cual me encontraba. Esa noche me atendió una mujer que tenía bastantes 24 horas sobria y fue muy amorosa, me dio un café que fue el café más delicioso que he tomado en mi vida. El grupo estaba cerca del almacén donde tenía guardadas mis cosas más preciadas: mis instrumentos, mi computadora y mi equipo de sonido para cantar.
¿desea continuar leyendo?
Debes tener una suscripción a La Viña para tener el acceso completo a nuestras historias y audios.
¿Necesita ayuda con servicio al cliente?
Llame al 800-640-8781 (Español), 800-631-6025 (Inglés), 212-870-3456 (Francés)
o escriba al correo electrónico: [email protected] (Español) o [email protected] (Inglés)
