Marzo / Abril 2015

Mis fotos

¿Qué pasaría si su hijo pidiera ayuda en AA y luego viese sus fotos circulando en el Internet?

Hace unos días mandé un correo electrónico anunciando un taller de La Viña. El correo estaba destinado aproximadamente a unos dieciséis compañeros.

No habían pasado más que unos minutos cuando recibí la llamada de uno de ellos diciéndome que cuando mande un correo electrónico con varios destinatarios, debo utilizar la opción de copia (Bcc), de esta manera nadie recibe los correos de otros.

Como yo no sé mucho de computadores, me enojé. Pero analizando el caso con calma y recordando las palabras de ese padrino que siempre me decía: “Cuando no sepas algo pregunta”, llamé a un compañero para que me explicara y él, con lujo de detalles, me explicó el por qué y el para qué.

Así pude ver mi ignorancia acerca de este punto, y si no hubiera preguntado, me hubiera quedado en la ignorancia. En mi experiencia dentro de nuestra comunidad, me doy cuenta que muchos no respetamos el anonimato de otras personas. He visto a muchos compañeros sacando fotos en aniversarios y cuando les mencionan el anonimato se enojan, igual como yo lo hice la primera vez.

Un día escuché a un compañero decir que a su esposa le gustaba mucho compartir a través de las redes sociales, pero que a su hijo no le gustaban las fotos. El compañero se preguntaba, ¿qué pasaría si su hijo pidiera ayuda en AA y luego viese sus fotos circulando en el Internet?, es muy probable que no se quedaría entre nosotros y correr el riesgo de perder una vida.

Hoy en día he comprendido que mi sobriedad y recuperación dependen de otras personas, de mis compañeros de AA y del nuevo, ya que esa persona me recordará cómo llegué y lo que tengo que hacer para seguir en AA.

Hay muchas cosas que aún necesito aprender en AA, pero definitivamente, hoy pregunto. Este tema del anonimato en las redes sociales es algo muy difícil para ponerlo en palabras, pero si no pregunto, seguiré en mi ignorancia.

El Internet es un medio de comunicación excelente, me puedo comunicar con mi familia en mi país y con amigos en diferentes partes del mundo. Hoy me doy cuenta de que he roto el anonimato en las redes sociales muchas veces, pero hoy también trato de no hacerlo más.

Y cuando puedo, con mucha humildad, le dejo saber a algún compañero que está haciendo lo mismo, que está rompiendo el anonimato y de lo importante que es reconocerlo y proteger la identidad de los miembros de nuestra comunidad.

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