Keystone Conference
Keystone Conference. [email protected] www.aamanitoba.org
Keystone Conference. [email protected] www.aamanitoba.org
30th Netherlands Roundup. www.aa-netherlands.org
Big Book Comes Alive. [email protected] www.thebigbookcomesalive.com
30th IAAMC (International AA Men's Conference). [email protected]
4th Malaysia Roundup. [email protected] www.aamalaysia.org
Serenity in Sturgis. [email protected]
41st Western Roundup Living Sober. www.livingsober.org
43rd Wilderness Jamboree. [email protected]
64th Area 73 WV State Convention. www.aawv.org
39th Cornhusker Roundup. www.aa-cornhusker.org
44th Lakeshore Districts Conference. [email protected]
69th Powell River Rally. [email protected]
Wenatchee Valley Roundup. www.wenatcheevalleyroundup.org
Area 75 Fall Conference.
https://www.eventbrite.com/e/area-75-2016-fall-conference-tickets-25108871310
66th VAC Convention (Virginia Area Convention).
Las Tradiciones son el ingrediente esencial para facilitar el funcionamiento y la integridad de nuestro grupo. Marcan nuestras responsabilidades para mantener a nuestro grupo dentro del marco de los principios de A.A. Gracias a ellas, podemos seguir indagando y descubriendo cómo nuestros juicios y actitudes deben ser modificados y someterse a la armonía colectiva. En suma, las Tradiciones construyen una base sólida, durable y constante para que podamos seguir transmitiendo el regalo que tan generosamente se nos ha dado, sólo por la gracia de Dios.
“Así que dejé de rezar de boquilla la Oración de la Serenidad de AA, y empecé a hacerlo con plena sinceridad. Una y otra vez decía: ‘Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo, y la sabiduría para reconocer la diferencia’”.
Las palizas emocionales hicieron que buscara un padrino y comenzara a practicar el programa...Fue como si me hubiesen dinamitado la cabeza. Cambié rotundamente y “me puse la camiseta” de la comunidad.
Cada vez que resiento a alguna persona, tal como me indica la literatura, trato de orar por la persona que resiento, pidiendo para ésta lo que desearía para mí y, cuando se trata de situaciones, le pido a mi Poder Superior que me libere, que me permita pedirle esto con honestidad y me ayude a dejar de sentir lo que siento, admitiendo por supuesto mi impotencia tanto en el aspecto que estoy resintiendo como en mi vida entera.
“El sentido de comunidad en AA es único. De un día para el otro, se entablan lazos que llevaría años lograr en cualquier otro sitio. Nadie necesita máscaras. Todas las barreras están abajo. Los que toda su vida se sintieron fuera de lugar ahora saben que, realmente, pertenecen. De sentir que un enorme lastre pesa sobre sus vidas pasan a navegar libremente, de repente y a toda vela”.
Soy un belga de lengua francesa. En 1993, por mi manera exagerada de beber, vi la muerte muy cerca. Después de una cura de desintoxicación, me hice miembro de Alcohólicos Anónimos. ¡Fue lo mejor que me ha pasado en la vida! Aprendí también que sin servir al movimiento no soy nada. Tengo la suerte que mi casa está muy cerca de la oficina central de nuestra área. Voy semanalmente para contestar el teléfono y el correo. Así es como tuve la suerte de descubrir en el buzón de la oficina un sobre que venía de los Estados Unidos donde encontré La Viña. La leí vorazmente y ahora estoy suscrito. Estoy feliz porque ahora puedo comunicarme en español con otros alcohólicos del extranjero.
La cuestión es que al llegar a AA no me encerraron, ni me amarraron, al contrario, me hablaron de una libertad nueva, de una solución, de una esperanza. Me regalaron las palabras que yo necesitaba para poder seguir viviendo. Hoy, por la gracia de Dios, no he vuelto a beber ni he consumido ni una dosis de drogas. Me han devuelto mi vida, me devolvieron a mi familia, mi hogar y todas aquellas cosas bonitas que fui perdiendo en el camino. Hoy tengo nuevos y buenos amigos, qué más puedo pedirle a la vida, si lo tengo todo. Ahora vivo eternamente agradecida a mi Poder Superior, a AA y a mis compañeros. Gracias, gracias a todos con el corazón en la mano.
Me costó mucho admitir que tenía la enfermedad del alcoholismo, pero en Alcohólicos Anónimos encontré una nueva manera de vivir sin tomar esa primera copa. La cualidad más importante que estoy aprendiendo en AA es la honestidad. El programa está salvando mi vida y siempre estoy pendiente de esa cualidad. Para no tomar, tengo que vivir en base a principios espirituales y practicar la honestidad, además de pasar el mensaje al que viene por primera vez.
"Muchas veces las respuestas a mis problemas de intolerancia, aceptación y ego, llegan mientras estoy sentado en una reunión de AA. Asistí a una reunión de trabajo de mi distrito donde me senté, sin ganas, a escuchar la discusión, que duró casi una hora, sobre el menú que se serviría en el próximo taller de servicio del distrito. “Arroz, pollo, y ensalada”, me repetía a mí mismo, lo de siempre. La segunda ocasión se me presentó en el aniversario de un compañero en Staten Island, llegué tarde, cansado y resentido porque nadie de mi grupo se ofreció a venir conmigo. Después de manejar por lo que sentí fue un largo tiempo en el tráfico de Nueva York, entré al grupo justo en el momento en el que un compañero pasaba con la bandeja de comida, ofreciéndome uno de los primeros platos.
De pronto sentí una gran alegría y, con una sonrisa, me senté junto a otros compañeros a disfrutar de la reunión y del delicioso arroz con pollo. Creo que en ese momento pude entender el mensaje que se encierra en el servicio de servir un plato de comida."
"A pesar de los altibajos que he sufrido desde entonces, me he visto liberado de la obsesión y siempre han quedado conmigo la fe en Dios y la consciencia de su presencia. La dádiva de la fe se convirtió inmediatamente en parte integrante de mi ser".
Me sentí aliviada al poder hablar con alguien acerca de mí misma sin la amenaza de que fuera castigada o juzgada. Caí en cuenta de que no era la peor mujer del mundo ni la más inmoral. No era diferente a los otros que compartían sus experiencias en las reuniones, ni peor ni mejor, y no era extraña o diferente. Cuando contemplé mi lado positivo, me di cuenta de que no había decidido causarles daño a los demás ni que me había comportado de una manera inaceptable intencionalmente. No era mala persona; era una persona enferma que quería mejorar. Era un ser humano valioso.
Dios me ha liberado de esa obsesión por la bebida y ahora trabajo cada 24 horas con la naturaleza exacta de mi enfermedad. Puedo asegurarles que, pese a todos los problemas que puedan aquejarme, vivo una vida feliz, tengo a Dios a mi lado, puedo contar siempre con mi padrino y mis compañeros de AA y no cambiaría absolutamente nada de lo que hoy tengo por mi mejor borrachera.
Para mí todos los Pasos son importantes, pero si me dan a escoger, el Tercer Paso es el más significativo, ya que, si no pudiera llegar a una reunión o no encontrara con quién hablar, lo único que me va a salvar de no darme ese primer trago es mi contacto consciente con mi Poder Superior.
"El proceso espiritual no es una línea continua y ascendente, sino que consiste en caer y levantarse de nuevo, una y otra vez. Los alcohólicos no somos santos, somos personas que intentan crecer espiritualmente. Nos levantamos y lo intentamos de nuevo".
"De repente, me vi librado de esa ansia temible de tomarme un trago. Ya no he tenido que luchar contra la bebida; el deseo de beber alcohol simplemente se ha desvanecido, y aún no puedo explicarme precisamente cómo o por qué".
